Biopsia de vellosidades coriónicas (CVS): qué es, cuándo se hace y riesgos

Índice
  1. ¿Qué son las vellosidades coriónicas?
  2. ¿Para qué sirve la prueba?
  3. ¿A quién se le ofrece?
  4. ¿Cómo se realiza?
    1. Vía transabdominal
    2. Vía transcervical
  5. Resultados
  6. Riesgos de la CVS
    1. Aborto espontáneo
    2. Infección
    3. Sensibilización Rh
  7. CVS o amniocentesis
  8. Cuidados después de la prueba
  9. Preguntas frecuentes
    1. ¿Es dolorosa la CVS?
    2. ¿Es una prueba segura?
    3. ¿Cuánto tardan los resultados?
  10. Fuentes

Respuesta Rápida: la biopsia de vellosidades coriónicas (CVS, por sus siglas en inglés) es una prueba diagnóstica que toma una pequeña muestra de la placenta para estudiar los cromosomas y algunos trastornos genéticos del bebé. Suele hacerse entre las semanas 11 y 14 de embarazo y solo se ofrece cuando hay un riesgo aumentado. Es una prueba invasiva: para la mayoría de los embarazos, el riesgo de aborto espontáneo tras la CVS se estima en menos de 1 de cada 200.

Después de la prueba, contacta de inmediato con tu equipo médico o acude a urgencias si tienes: fiebre o escalofríos, sangrado abundante (más que un ligero manchado), pérdida de líquido por la vagina o dolor abdominal intenso o que va a más.

¿Qué son las vellosidades coriónicas?

Son pequeñas prolongaciones con forma de dedo que forman parte de la placenta en desarrollo. Proceden del mismo óvulo fecundado que el bebé, por lo que en casi todos los casos comparten su material genético. Por eso su análisis informa sobre los cromosomas del bebé.

¿Para qué sirve la prueba?

La CVS permite diagnosticar alteraciones cromosómicas como el síndrome de Down y, si se buscan de forma específica, trastornos hereditarios como la fibrosis quística, la anemia de células falciformes o la enfermedad de Tay-Sachs. A diferencia de las pruebas de cribado, que solo calculan una probabilidad, la CVS ofrece un diagnóstico.

No detecta los defectos del tubo neural, como la espina bífida; para ellos se usan la ecografía y otras pruebas.

¿A quién se le ofrece?

No es una prueba rutinaria. Tu equipo médico puede ofrecértela si:

  • El cribado del primer trimestre o una ecografía indican un riesgo alto.
  • Tú o tu pareja sois portadores de un trastorno genético conocido o hay antecedentes familiares.
  • Ya tenéis un hijo o un embarazo anterior con una alteración cromosómica o genética.

Hacerse la prueba es siempre una decisión personal. Antes, suele ofrecerse asesoramiento para explicar beneficios, riesgos y alternativas.

¿Cómo se realiza?

Se hace siempre guiada por ecografía y puede realizarse de dos formas:

Vía transabdominal

Es la más habitual. Se introduce una aguja fina a través del abdomen hasta la placenta, normalmente con anestesia local en la piel.

Vía transcervical

Se introduce un tubo fino por la vagina y el cuello del útero. El especialista elige la vía según la posición de la placenta.

La mayoría de las mujeres la describe como molesta más que dolorosa. Después pueden aparecer molestias parecidas a las de la regla y un ligero manchado durante unas horas.

Resultados

Según el NHS, un primer resultado de las alteraciones cromosómicas más frecuentes suele estar en unos 3 días, y el análisis completo en unas 2 semanas o más. En un pequeño porcentaje de casos la muestra no es suficiente o el resultado no es concluyente (por ejemplo, cuando la placenta tiene células distintas a las del bebé), y puede recomendarse una amniocentesis.

Riesgos de la CVS

Aborto espontáneo

Es el riesgo principal. El NHS lo estima en menos de 1 de cada 200 para la mayoría de los embarazos y en torno a 1 de cada 100 en embarazos múltiples. La mayoría de los abortos tras la prueba ocurren en los 3 días siguientes, aunque pueden producirse hasta 2 semanas después.

Infección

Las infecciones graves son raras: menos de 1 de cada 1.000 procedimientos.

Sensibilización Rh

Si tu grupo es Rh negativo y el del bebé podría ser positivo, te administrarán una inyección de inmunoglobulina anti-D tras la prueba para evitar que tu organismo cree anticuerpos contra la sangre del bebé.

CVS o amniocentesis

Ambas son pruebas diagnósticas invasivas. La principal diferencia es el momento: la CVS se hace en el primer trimestre (semanas 11 a 14) y la amniocentesis a partir de la semana 15, por lo que la CVS ofrece información antes. Tu equipo te ayudará a valorar cuál encaja mejor en tu caso. Si quieres llegar a esa conversación con todo claro, puedes apoyarte en herramientas para organizar tus datos y preparar las preguntas de tu consulta.

Cuidados después de la prueba

Lo habitual es descansar el resto del día, evitar esfuerzos y pedir a alguien que te lleve a casa. Sigue las indicaciones concretas que te den en tu centro sobre ejercicio, relaciones sexuales y vuelta al trabajo, y vigila las señales de alarma descritas al inicio.

Preguntas frecuentes

¿Es dolorosa la CVS?

Suele describirse como incómoda más que dolorosa. En la vía abdominal se usa anestesia local.

¿Es una prueba segura?

En manos de profesionales con experiencia el riesgo de complicaciones es bajo, pero no es cero: por eso solo se ofrece cuando el beneficio de tener un diagnóstico lo justifica.

¿Cuánto tardan los resultados?

Un resultado rápido en unos 3 días y el completo en unas 2 semanas, aunque depende del laboratorio y del tipo de estudio.

Fuentes

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu médico. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta con un profesional sanitario.

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