¿Qué es el parto prematuro?

Respuesta Rápida: Es el que ocurre antes de la semana 37 de gestación. La OMS estima que en 2020 nacieron de forma prematura unos 13,4 millones de bebés en el mundo. Los signos que obligan a consultar sin demora son contracciones regulares, presión pélvica, dolor lumbar sordo y continuo, cambios en el flujo vaginal, sangrado o pérdida de líquido antes de la semana 37. Ante la duda, llama: nadie te va a reprochar una falsa alarma.
Señales de alarma antes de la semana 37
Empezamos por aquí porque es lo único de esta página que no puede esperar:
- Contracciones regulares, especialmente si notas más de cuatro en una hora.
- Sangrado vaginal, incluso leve o en forma de manchado.
- Rotura de aguas o cualquier pérdida de líquido.
- Presión en la pelvis, como si el bebé empujara hacia abajo.
- Dolor lumbar sordo y continuo, distinto de las molestias habituales.
- Cambios en el flujo vaginal, en cantidad o en aspecto.
- Calambres parecidos a los de la regla, con o sin diarrea.
Puede tratarse de contracciones de Braxton Hicks, que son irregulares y ceden con el reposo o al cambiar de postura. Pero esa distinción no te toca hacerla a ti desde casa. Llama.
Qué es y cómo se clasifica
Se considera parto prematuro el que ocurre antes de completar la semana 37. Cuanto antes se produce, mayor es la probabilidad de complicaciones, porque hay órganos —los pulmones sobre todo— que aún están madurando.
- Prematuro tardío: entre las semanas 34 y 36.
- Moderadamente prematuro: entre las semanas 32 y 34.
- Muy prematuro: entre las semanas 28 y 32.
- Extremadamente prematuro: antes de la semana 28.
Conviene retener algo: la mayoría de los partos prematuros son tardíos, el grupo con mejor pronóstico con diferencia. «Prematuro» no significa lo mismo a las 35 semanas que a las 26.
Planificado o espontáneo
El planificado es una decisión médica: cuando continuar el embarazo supone más riesgo que adelantarlo, por preeclampsia grave, desprendimiento de placenta, infección o problemas del bebé. El espontáneo ocurre por sí solo, por rotura prematura de membranas, contracciones anticipadas o insuficiencia cervical.
Cuántos ocurren
Según las estimaciones de la OMS, en 2020 nacieron de forma prematura unos 13,4 millones de bebés en el mundo, y en 2019 murieron alrededor de 900.000 niños por complicaciones derivadas del parto prematuro.
Corrección importante sobre la versión anterior de este artículo. Afirmaba que en la India nacen 350.000 bebés prematuros al año y que 303.000 de ellos mueren. Eso implicaría una mortalidad del 87 %, una cifra sin ninguna relación con la realidad. Era falsa y la hemos retirado. La inmensa mayoría de los bebés prematuros sobreviven, y la supervivencia mejora mucho cuanto más avanzada es la gestación.
Si tu embarazo tiene factores de riesgo, llevar un registro ordenado de tus síntomas y de cada control ayuda a detectar cambios a tiempo. En Boy or Girl tienes herramientas para organizar el seguimiento semana a semana y llegar a cada cita con tus datos a mano.
Factores de riesgo
En muchos casos no se identifica una causa concreta. Estos factores aumentan la probabilidad, sin determinarla:
- Un parto prematuro previo, sobre todo espontáneo. Es el factor de mayor peso.
- Embarazo múltiple.
- Insuficiencia cervical o cirugía previa del cuello uterino.
- Anomalías uterinas.
- Problemas de placenta, preeclampsia, diabetes gestacional.
- Infecciones urinarias, vaginales o de las encías sin tratar.
- Intervalo corto entre embarazos.
- Edad materna muy joven o avanzada.
- Tabaco y alcohol.
- Peso muy bajo o muy alto antes del embarazo.
- Falta de seguimiento prenatal.
Sobre el estrés: la versión anterior decía que «el estrés crónico libera una hormona que puede provocar un parto prematuro si la mente de la madre no está sana». Es una formulación que culpabiliza y no informa. El estrés mantenido figura entre los factores estudiados, pero ninguna mujer provoca un parto prematuro por estar preocupada, y presentarlo así solo añade culpa a una situación que ya es dura.
Qué se puede hacer
Buena parte de los factores no están bajo tu control, y eso conviene decirlo. Lo que sí ayuda:
- Acudir a todos los controles prenatales. Es la medida con más impacto real.
- Tratar las infecciones pronto, incluidas las urinarias y las de encías. No esperes a que «se pase».
- Nada de tabaco ni alcohol.
- Contarle a tu equipo si has tenido un parto prematuro antes. Existen medidas preventivas concretas —progesterona, cerclaje, seguimiento de la longitud cervical— que se valoran en ese caso.
- Hidratarte y descansar cuando lo necesites.
Cómo se trata
Si el parto se adelanta, el objetivo suele ser ganar tiempo. Incluso 48 horas cuentan, porque permiten administrar corticoides que aceleran la maduración pulmonar del bebé y, si hace falta, trasladar a la madre a un centro con UCI neonatal.
- Tocolíticos: medicamentos para frenar las contracciones y ganar esa ventana.
- Corticoides: para madurar los pulmones del bebé.
- Sulfato de magnesio: en determinadas semanas, por su efecto protector neurológico.
- Antibióticos si hay infección o rotura de membranas.
Una corrección relevante: la versión anterior incluía «reposo estricto y completo en cama» como tratamiento. El reposo absoluto ya no se recomienda de forma rutinaria: no ha demostrado prevenir el parto prematuro y conlleva riesgos propios, como la pérdida de masa muscular y ósea y un mayor riesgo de trombosis. Si tu equipo te indica reducir la actividad, será una pauta concreta y con un motivo, no un reposo absoluto por defecto.
Pruebas de detección
No son pruebas de rutina; se reservan para quienes tienen mayor riesgo.
- Longitud cervical por ecografía: un cuello uterino que se acorta antes de tiempo es un indicador.
- Fibronectina fetal: se mide en la secreción cervicovaginal entre las semanas 24 y 34. Su mayor utilidad es al revés de lo que parece: un resultado negativo es muy tranquilizador y evita ingresos innecesarios, mientras que un positivo no significa que vaya a haber parto.
Qué le pasa a un bebé prematuro
Depende mucho de las semanas. Los prematuros tardíos suelen necesitar poco o ningún ingreso. Cuanto más temprano es el nacimiento, más probable es una estancia en la unidad neonatal por:
- Dificultad respiratoria por inmadurez pulmonar.
- Dificultad para mantener la temperatura corporal.
- Problemas para alimentarse y digerir.
- Ictericia, que es muy frecuente y tratable, y no es una infección.
- Mayor vulnerabilidad a infecciones.
La atención neonatal actual consigue muy buenos resultados, y esa es la parte que conviene retener frente a cualquier cifra alarmista que encuentres por internet.
Este artículo tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante cualquier signo de parto prematuro antes de la semana 37, contacta con tu matrona, tu hospital o los servicios de urgencia sin esperar.
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Referencias
- OMS — Preterm birth: who.int

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