¿Qué alimentos ayudan a inducir el parto de forma natural? Lo que dice la evidencia

Índice
  1. Qué es realmente la inducción del parto
  2. La frase que resume toda la evidencia
  3. Lo que sí puede causarte un problema
    1. Aceite de ricino
    2. Regaliz
    3. Fenogreco, alholva y otras semillas
    4. Suplementos herbales
    5. Estimulación del pezón
  4. Lo inofensivo, dicho con honestidad
  5. Qué sí tiene sentido hacer en las últimas semanas
  6. Cuándo llamar sin esperar
  7. Preguntas frecuentes
    1. 1. ¿A partir de qué semana se puede intentar adelantar el parto?
    2. 2. ¿Los dátiles funcionan?
    3. 3. ¿Y las relaciones sexuales?
    4. 4. ¿Es malo pasarse de la fecha prevista?
  8. Nota de revisión editorial
  9. Fuentes

Respuesta Rápida: Ninguno con eficacia demostrada. El NHS es explícito: no existen formas probadas de iniciar el parto por tu cuenta en casa, y aunque circulan muchos métodos, no hay evidencia de que funcionen. La inducción del parto es un procedimiento médico que se realiza siempre en una unidad de maternidad hospitalaria, y suele ofrecerse si no se inicia el parto de forma natural hacia las 41 semanas. Varios de los alimentos y hierbas que aparecen en estas listas —aceite de ricino, regaliz, fenogreco— tienen efectos reales, pero no los que prometen.

Llegar a la fecha prevista sin señales de parto es de las esperas más largas del embarazo, y de ahí la popularidad de estas listas. Merece la pena separar lo que es una creencia inofensiva de lo que puede meterte en un problema.

Qué es realmente la inducción del parto

El NHS describe la inducción como un procedimiento que se lleva a cabo siempre en una unidad de maternidad hospitalaria. Los métodos que emplea son hormonas administradas por vía vaginal en forma de pesario, gel o comprimidos, y dispositivos que dilatan el cuello uterino como el catéter con balón o los dilatadores osmóticos. Antes de todo eso puede ofrecerse un despegamiento de membranas, realizado por la matrona durante una exploración interna.

Se ofrece, entre otros casos, cuando el parto no se ha iniciado de forma espontánea hacia las 41 semanas, porque a partir de ahí aumenta el riesgo para el bebé; si la bolsa se rompe más de 24 horas antes del inicio del parto, por riesgo de infección; o si existe una condición como diabetes, hipertensión o colestasis intrahepática del embarazo que haga más seguro adelantar el nacimiento.

Es decir: la inducción existe porque hay situaciones en las que esperar es más arriesgado que actuar. Esa valoración la hace tu equipo médico con datos que un artículo no tiene.

La frase que resume toda la evidencia

El NHS señala que no existen formas probadas de iniciar el parto por una misma en casa, y que aunque se rumorea que distintos métodos funcionan, no hay evidencia de que lo hagan.

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Esto no significa que todo lo que circula sea peligroso. Significa que si comes dátiles, das paseos largos o pides un curry picante, lo más probable es que no pase nada —ni bueno ni malo—. El problema aparece cuando se pasa de lo inofensivo a lo que sí tiene efectos farmacológicos.

Lo que sí puede causarte un problema

Aceite de ricino

Es el método casero más extendido y el que más conviene aclarar. El aceite de ricino actúa como un laxante potente: provoca con frecuencia diarrea intensa, náuseas y vómitos. Ese es su efecto principal y es prácticamente seguro que ocurra.

La evidencia sobre si además desencadena el parto es limitada y no concluyente. Lo que no es discutible es que llegar al parto deshidratada, con diarrea y vomitando es exactamente lo contrario de lo que necesitas. No es una sustancia que debas tomar por iniciativa propia ni siguiendo la dosis que te pase alguien: si lo estás considerando, coméntalo con tu matrona antes.

Regaliz

La glicirricina del regaliz no es un ingrediente neutro durante el embarazo. Puede elevar la tensión arterial y favorecer la retención de sodio, algo especialmente inconveniente en el tercer trimestre, que es justo cuando estas listas lo recomiendan. El consumo de regaliz en cantidades relevantes durante la gestación está desaconsejado.

Fenogreco, alholva y otras semillas

Aquí hay una contradicción que conviene señalar porque aparece literalmente en muchos textos: se advierte de que estimulan contracciones uterinas y pueden provocar un parto prematuro, y a continuación se afirma que se consumen de forma segura para inducir el parto. Las dos cosas no pueden ser ciertas a la vez. Como especia en la cocina no plantean problema; como preparado concentrado tomado con intención de provocar contracciones, no.

Suplementos herbales

El cohosh azul, el aceite de onagra y otros preparados que se venden para preparar el parto no cuentan con evidencia de eficacia y su perfil de seguridad es cuestionable. El té de hoja de frambuesa es de los más populares y también de los menos estudiados: si te interesa, pregúntalo en consulta en lugar de empezar por tu cuenta.

Estimulación del pezón

Libera oxitocina y puede provocar contracciones, lo cual suena bien hasta que se considera el reverso: sin monitorización, existe la posibilidad de una estimulación uterina excesiva. Es precisamente por eso por lo que la oxitocina en el hospital se administra con control continuo. No es un método casero inocuo.

Lo inofensivo, dicho con honestidad

Piña, papaya madura, comida picante, comida china, berenjena, ajo, dátiles, comino, sésamo, vinagre balsámico. Todos aparecen en estas listas y ninguno tiene evidencia sólida de inducir el parto.

La mayoría comparte un mecanismo supuesto: irritar el intestino para que el útero se contagie del movimiento. En la práctica, lo que consigues casi siempre es una digestión pesada. Si te apetece un curry o unos dátiles, adelante. Solo conviene no construir expectativas sobre ello ni comer cantidades desproporcionadas de nada, que es donde aparecen los problemas gástricos.

Dos precisiones sobre casos concretos que circulan mal explicados: la papaya verde o sin madurar contiene látex y no es lo mismo que la papaya madura, que se consume con normalidad. Y de la piña haría falta una cantidad tan grande para obtener bromelina relevante que el resultado práctico es diarrea, no parto.

Qué sí tiene sentido hacer en las últimas semanas

  • Moverte con normalidad. Caminar es cómodo, mejora el descanso y el ánimo. No está demostrado que adelante el parto, pero tampoco hace daño.
  • Descansar de verdad. Vas a necesitar esa energía.
  • Preguntar por el despegamiento de membranas. Es el paso previo que tu matrona puede ofrecerte, y a diferencia de todo lo anterior, se realiza con criterio clínico.
  • Hablar de la fecha. Si te acercas a las 41 semanas, tu equipo te explicará cuándo y por qué proponen inducir.

Llegar a esa conversación con tus datos ordenados —movimientos del bebé, contracciones que hayas notado, tensión si te la controlas en casa— hace que sea mucho más productiva. En Boy or Girl tienes herramientas para organizar el seguimiento de tu embarazo semana a semana y llevar ese registro a cada cita.

Cuándo llamar sin esperar

  • Notas menos movimientos del bebé o un cambio en su patrón habitual.
  • Sangrado vaginal.
  • Rotura de la bolsa, sobre todo si el líquido no es claro.
  • Dolor abdominal intenso o continuo, distinto de una contracción.
  • Dolor de cabeza fuerte, visión borrosa o hinchazón repentina de cara y manos.
  • Fiebre.

Preguntas frecuentes

1. ¿A partir de qué semana se puede intentar adelantar el parto?

La pregunta correcta no es a partir de cuándo puedes intentarlo tú, sino cuándo tu equipo considera que está indicado. Intentar provocar contracciones antes de término expone al bebé a nacer sin estar preparado. Las últimas semanas cumplen una función.

2. ¿Los dátiles funcionan?

Es el que más se repite, y existen estudios pequeños que han explorado su efecto sobre la maduración cervical, pero no hay evidencia consolidada. Son un tentempié nutritivo y no hay motivo para evitarlos. Tampoco para esperar que desencadenen nada.

3. ¿Y las relaciones sexuales?

En un embarazo a término y sin complicaciones no están contraindicadas, aunque tampoco hay evidencia de que adelanten el parto. Sí están desaconsejadas en situaciones concretas, como placenta previa o bolsa rota, así que si tienes alguna condición particular, consúltalo.

4. ¿Es malo pasarse de la fecha prevista?

Es frecuente y por sí solo no es motivo de alarma. Lo que hace el sistema sanitario es precisamente vigilar esa fase e intervenir cuando el balance cambia. Por eso las revisiones se hacen más frecuentes al final.

Nota de revisión editorial

Este artículo se ha reescrito por completo. La versión anterior presentaba quince alimentos y hierbas como inductores del parto, afirmaba que el aceite de ricino no es perjudicial ni para la madre ni para el bebé, describía las semillas de fenogreco como seguras inmediatamente después de advertir que provocan parto prematuro, mencionaba la muerte fetal como riesgo de comer berenjena con moderación, y sostenía que los alimentos ácidos son una causa principal de malformaciones congénitas y abortos. También contenía errores de traducción que convertían los dátiles en fechas de calendario y el parto en una entrega. Todas esas afirmaciones se han retirado.

Este contenido tiene carácter educativo y no sustituye la valoración de un profesional de salud. No intentes inducir el parto por tu cuenta: consúltalo siempre con tu matrona o tu obstetra.

Fuentes

Este contenido tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu embarazo, consulta con tu matrona, tu médico o el servicio de urgencias obstétricas.

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