Osteoporosis asociada al embarazo y la lactancia: síntomas y tratamiento

Índice
  1. ¿Qué es la osteoporosis?
  2. ¿Qué la diferencia cuando aparece en el embarazo?
  3. Causas y factores de riesgo
  4. Síntomas
  5. ¿Cómo se diagnostica?
  6. Tratamiento
  7. Tipo de parto
  8. ¿Se puede prevenir?
  9. Prepara tu consulta
  10. Conclusión

Respuesta Rápida: la osteoporosis asociada al embarazo y la lactancia es una complicación rara en la que los huesos pierden densidad y pueden fracturarse con golpes mínimos, sobre todo en la columna. Suele manifestarse al final del embarazo o en los primeros meses de posparto, a menudo en el primer embarazo, y en la mayoría de los casos la densidad ósea mejora con el tiempo y con el tratamiento adecuado.

Consulta con urgencia si aparece un dolor de espalda o de cadera repentino e intenso, sobre todo tras un esfuerzo leve, una tos o un estornudo, si pierdes altura o te cuesta mucho caminar. Si tomas heparina, corticoides u otra medicación, no la suspendas por tu cuenta: coméntalo con el médico que te la indicó.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad en la que el hueso pierde masa y resistencia, de modo que se rompe con más facilidad. El hueso se renueva constantemente: unas células (los osteoclastos) reabsorben hueso viejo y otras (los osteoblastos) forman hueso nuevo. Cuando la reabsorción supera a la formación, el hueso se debilita.

¿Qué la diferencia cuando aparece en el embarazo?

En este caso la pérdida ósea aparece en mujeres jóvenes, habitualmente sanas, durante el tercer trimestre o el posparto. Es poco frecuente y muchas veces se diagnostica tarde, porque el dolor de espalda se atribuye a las molestias normales del embarazo.

Causas y factores de riesgo

No se conoce una causa única. Durante el embarazo y la lactancia el bebé necesita mucho calcio, que en parte procede de los huesos de la madre, y en la lactancia los estrógenos bajan, lo que favorece la reabsorción ósea. En la mayoría de las mujeres estos cambios se recuperan sin problema; en algunas, probablemente con una masa ósea previa más baja, provocan fracturas. Se consideran factores que aumentan el riesgo:

  • Baja masa ósea o bajo peso antes del embarazo.
  • Ingesta baja de calcio o déficit de vitamina D.
  • Tratamientos prolongados con heparina o corticoides.
  • Tabaco, poca actividad física o antecedentes familiares de osteoporosis.

Síntomas

  • Dolor de espalda intenso, repentino o que no mejora, distinto del dolor habitual del embarazo.
  • Dolor de cadera o de ingle que empeora al caminar.
  • Dificultad para agacharse, levantarse o caminar.
  • Pérdida de estatura o cambios en la curvatura de la espalda.

¿Cómo se diagnostica?

El médico valorará tus síntomas y, según el momento, podrá pedir una resonancia magnética, que no usa radiación y permite ver fracturas vertebrales o de cadera. Después del parto suele realizarse una densitometría (DXA) para medir la densidad ósea, además de análisis de sangre para descartar otras causas como problemas de tiroides, paratiroides o déficit de vitamina D.

Tratamiento

El tratamiento lo decide un especialista (endocrinología, reumatología o traumatología) junto con tu obstetra, de forma individual. Puede incluir:

  • Control del dolor con analgésicos compatibles con el embarazo o la lactancia, siempre indicados por tu médico.
  • Calcio y vitamina D en la cantidad que te pauten, según tu dieta y tus análisis.
  • Valorar la lactancia: en algunos casos se plantea reducirla o suspenderla para favorecer la recuperación del hueso. Es una decisión que debes tomar con tu equipo médico.
  • Medicamentos para el hueso tras el parto y la lactancia, en casos con fracturas o pérdida ósea importante.
  • Fisioterapia y, si hace falta, ortesis durante periodos cortos.

Tipo de parto

Tener osteoporosis no obliga por sí mismo a una cesárea. La forma de parto se decide de manera individual con tu obstetra, según tu situación y la de tu bebé.

¿Se puede prevenir?

  • Una dieta con suficiente calcio (lácteos, bebidas vegetales enriquecidas, sardinas, legumbres, verduras de hoja verde).
  • Niveles adecuados de vitamina D; pregunta a tu médico si necesitas un suplemento.
  • Actividad física moderada y segura, como caminar.
  • No fumar y evitar el alcohol durante el embarazo.

Si ya tuviste una fractura por osteoporosis en un embarazo, coméntalo antes de buscar otro, para planificar el seguimiento.

Prepara tu consulta

Anota cuándo empezó el dolor, cómo ha cambiado y qué medicamentos y suplementos tomas; te ayudará a explicarlo con claridad. Para organizar esos datos y preparar tus citas puedes usar las herramientas de seguimiento de boyorgirl.us.

Conclusión

Es una complicación poco común, pero conviene conocerla para no confundir un dolor de espalda intenso con una molestia normal. Con un diagnóstico a tiempo y seguimiento especializado, la mayoría de las mujeres recupera masa ósea y vuelve a su vida activa.

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu médico. Ante cualquier síntoma o duda sobre tu tratamiento, consulta con tu profesional de salud.

Visita nuestras redes sociales

Boy or Girl reúne herramientas para organizar el seguimiento de tu embarazo y preparar tus consultas. Conoce boyorgirl.us.

Deja una respuesta

Subir