Mi primer bebé fue prematuro, ¿el segundo también lo será?

Respuesta Rápida: no necesariamente. Haber tenido un parto prematuro aumenta el riesgo de que el siguiente bebé también nazca antes de tiempo, pero muchas mujeres con este antecedente tienen después un embarazo a término. El riesgo depende sobre todo de por qué y a qué edad gestacional nació tu primer bebé, y un buen control prenatal desde el inicio puede marcar la diferencia.
Acude a urgencias o llama a tu médico de inmediato si antes de la semana 37 notas contracciones regulares, presión intensa en la pelvis, dolor lumbar persistente, sangrado o salida de líquido por la vagina. Con tu antecedente, no esperes a ver si se pasa.
¿Por qué un parto prematuro previo aumenta el riesgo?
Un parto prematuro anterior es uno de los factores de riesgo más conocidos para un nuevo parto prematuro. Esto ocurre porque algunas de las causas que lo provocaron (por ejemplo, un cuello uterino que se acorta antes de tiempo, infecciones o enfermedades crónicas de la madre) pueden seguir presentes en el siguiente embarazo.
Aun así, un antecedente no es una sentencia. Saber que existe ese riesgo permite a tu equipo médico vigilar tu embarazo de forma más estrecha y actuar antes.
Qué factores influyen en las probabilidades
Cuán temprano nació tu primer bebé
En general, cuanto más temprano fue el parto prematuro anterior, mayor es el riesgo de que se repita. Un parto en las últimas semanas antes del término suele asociarse a un riesgo menor que uno ocurrido mucho antes.
Cuántos partos prematuros has tenido
El riesgo aumenta con cada parto prematuro previo. Por el contrario, haber tenido además embarazos a término tiende a reducirlo.
Si el parto fue espontáneo o indicado por el médico
No es lo mismo un parto prematuro que empezó solo (contracciones o rotura de la bolsa antes de tiempo) que uno que el médico tuvo que adelantar por un problema de salud, como la preeclampsia. En el segundo caso, el riesgo depende en gran medida de si ese problema puede volver a aparecer y de cómo se controle.
Cómo reducir el riesgo en tu próximo embarazo
Antes de concebir
- Consulta preconcepcional: comenta con tu médico qué causó el parto prematuro anterior y qué se puede hacer distinto esta vez.
- Controla tus enfermedades crónicas: la diabetes, la hipertensión o los problemas de tiroides deben estar bien manejados antes del embarazo.
- Deja el tabaco y el alcohol y evita el humo de otras personas.
- Cuida tu peso: tanto el bajo peso como el sobrepeso se asocian a más complicaciones; un profesional de nutrición puede ayudarte.
- Deja un intervalo suficiente entre embarazos: los embarazos muy seguidos se asocian a más riesgo de parto prematuro. Pregunta a tu médico cuánto tiempo conviene esperar en tu caso.
- Trata las infecciones, incluidas las urinarias y las vaginales, antes de buscar el embarazo.
Durante el embarazo
Pide cita prenatal en cuanto confirmes el embarazo y menciona desde el primer momento tu antecedente. Según tu caso, el médico puede proponerte:
- Medir la longitud del cuello uterino por ecografía durante el segundo trimestre para detectar a tiempo si se acorta.
- Cerclaje cervical: un punto de sutura en el cuello uterino que a veces se usa cuando este es débil; se retira cerca de la fecha de parto.
- Tratamiento con progesterona: se ha usado en mujeres con un parto prematuro previo, aunque estudios posteriores han puesto en duda su eficacia. La decisión de usarla, y en qué forma, corresponde siempre a tu médico.
Un dato importante: el reposo absoluto en cama no ayuda a prevenir el parto prematuro y, en algunas mujeres, puede incluso aumentar el riesgo. No te impongas reposo por tu cuenta; sigue las indicaciones de tu equipo médico.
Llevar un registro ordenado de tu embarazo anterior (semana del parto, complicaciones, tratamientos) facilita mucho esa primera consulta. Si te sirve, puedes usar herramientas para organizar tus datos y preparar las preguntas para tu médico.
Conclusión
Un parto prematuro previo aumenta el riesgo, pero no decide por sí solo cómo será tu próximo embarazo. Prepararte antes de concebir, iniciar el control prenatal pronto y conocer las señales de alarma son las herramientas más eficaces para llegar lo más cerca posible del término.
Fuentes
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu médico. Ante cualquier duda sobre tu embarazo, consulta a un profesional de la salud.


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