¿Son seguros los tés de hierbas durante el embarazo?

Respuesta Rápida: Depende por completo de qué hierba y en qué cantidad, y la respuesta honesta es que en la mayoría de los casos no se sabe. Las infusiones de hierbas no se estudian en embarazadas como los medicamentos, así que para casi todas no existen datos de seguridad. Como norma práctica: una taza ocasional de una infusión que ya tomabas antes rara vez plantea problema; tomar varias tazas al día de una hierba concreta con intención terapéutica es otra cosa. Consulta cuáles puedes tomar en tu caso, y desconfía de cualquier artículo que te dé una lista de hierbas seguras sin matices.
Sustituir el café por infusiones parece la decisión evidente del embarazo. Merece la pena entender por qué no es tan simple.
El problema de fondo: no están reguladas como medicamentos
Esta es la clave que casi nunca se explica y que ordena todo lo demás.
Un medicamento pasa por ensayos que determinan su dosis, sus efectos y su seguridad en distintas poblaciones, incluidas las embarazadas cuando es posible estudiarlo. Una infusión de hierbas no. Eso implica tres consecuencias prácticas:
- No sabes la dosis. La cantidad de principio activo varía según la planta, la parte utilizada, la cosecha, el tiempo de infusión y la marca. Dos tazas de la misma hierba pueden no contener lo mismo.
- Casi nunca hay datos en embarazo. Y ausencia de datos no significa ausencia de riesgo: significa que nadie lo ha estudiado.
- Las mezclas complican todo. Muchos productos comerciales combinan varias plantas, a veces sin detallar proporciones. Una infusión digestiva o relajante puede llevar cinco hierbas distintas.
Por eso la pregunta útil no es si las infusiones son seguras en general, sino qué contiene exactamente la tuya y cuánta tomas.
Alimento o remedio: la distinción que importa
Hay una diferencia enorme entre usar una planta como especia en la cocina y tomarla concentrada varias veces al día como tratamiento.
El hinojo en un guiso no es lo mismo que tres tazas diarias de infusión de hinojo para la hinchazón. La albahaca en una ensalada no es lo mismo que un preparado de albahaca sagrada. La cantidad y la intención cambian la conversación.
Si estás tomando una infusión para algo —para dormir, para la digestión, para preparar el parto—, la estás usando como remedio. Y en ese caso corresponde consultarla.
Las que conviene evitar o consultar antes
Esta lista no es exhaustiva y cada caso puede variar, pero son las que aparecen con más frecuencia en las advertencias:
- Salvia. Contiene tuyona y su consumo en cantidades medicinales está desaconsejado durante el embarazo. Cuidado: en muchos textos traducidos aparece como sabio, que es el resultado de traducir automáticamente la palabra inglesa sage. Es la misma planta.
- Regaliz. La glicirricina puede elevar la tensión arterial y favorecer la retención de líquidos. Desaconsejado en cantidades relevantes.
- Hinojo y anís. Como especia culinaria, sin problema. Como infusión concentrada y habitual, sin perfil de seguridad establecido en el embarazo.
- Fenogreco o alholva. Se le atribuye capacidad de estimular contracciones uterinas.
- Albahaca sagrada o tulsi. Distinta de la albahaca de cocina y sin datos que respalden su uso en la gestación.
- Ashwagandha. El NCCIH, de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., indica de forma explícita que debe evitarse durante el embarazo y no usarse en lactancia.
- Aloe por vía oral. El NCCIH advierte de que su uso oral puede no ser seguro en embarazo y lactancia.
- Cohosh azul y negro. Sin eficacia demostrada y con un perfil de seguridad cuestionable.
- Hoja de frambuesa. Muy popular en el tercer trimestre para preparar el parto, y de las menos estudiadas. Consúltala antes.
- Perejil y ortiga en cantidades medicinales.
Y una advertencia general: desconfía de cualquier producto que se venda específicamente para inducir el parto, regular hormonas o desintoxicar. Esas tres promesas son la señal más fiable de que no hay nada detrás.
Las que suelen plantear menos problema
Con la misma honestidad: menos problema no equivale a estudiada y aprobada.
- Jengibre. Es la que tiene mejor respaldo. El NHS indica que hay cierta evidencia de que puede ayudar a reducir las náuseas y los vómitos, y lo incluye entre las medidas recomendables. En cantidades de alimento o infusión suave. En forma de suplemento concentrado, consúltalo.
- Manzanilla. De uso muy extendido y generalmente bien tolerada en consumo ocasional, aunque tampoco cuenta con estudios en embarazadas. Con moderación.
- Rooibos. Sin cafeína y sin advertencias específicas conocidas.
- Infusiones de fruta sin base herbal añadida: en la práctica son agua con sabor.
Un caso especial: el té verde
El té verde se agrupa a menudo con las infusiones de hierbas, pero no lo es: procede de la planta del té y contiene cafeína, que cuenta para tu límite diario. Además, sus compuestos pueden interferir con la absorción del ácido fólico y del hierro, algo especialmente relevante en el embarazo. Si lo tomas, sepáralo de los suplementos y coméntalo en consulta.
Lo mismo vale para el té negro, el blanco y el matcha.
Cómo tomarlas con cabeza
- Lee la lista completa de ingredientes, no el nombre comercial. Las mezclas suelen esconder varias plantas.
- Varía. Tomar la misma hierba a diario durante meses es lo que más se aleja del consumo ocasional.
- Cantidad razonable. Una o dos tazas al día de infusiones distintas plantea menos dudas que cuatro de la misma.
- Compra en establecimientos fiables. Los productos a granel de origen incierto pueden contener otras plantas mezcladas.
- No la uses como tratamiento sin consultarlo.
- Suspende y consulta ante cualquier síntoma nuevo tras empezar una infusión.
Si estás recopilando qué puedes y qué no puedes tomar, anótalo junto al resto de tus dudas para la próxima revisión: es una consulta habitual y tu matrona la resuelve en un minuto. En Boy or Girl tienes herramientas para organizar el seguimiento de tu embarazo semana a semana y llevar esas preguntas a cada cita.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuántas tazas al día puedo tomar?
No existe una cifra oficial, porque depende de la hierba. Cualquier artículo que te dé un número concreto para todas las infusiones se lo está inventando. Como criterio prudente: consumo ocasional y variado, no una hierba concreta a diario.
2. Llevo años tomando la misma infusión, ¿la dejo?
No necesariamente, pero coméntalo. Que la tolerases bien fuera del embarazo no dice nada sobre su efecto durante la gestación.
3. ¿Y las infusiones específicas para embarazadas que se venden en tiendas?
Que un producto se comercialice para embarazadas no significa que se haya evaluado en embarazadas. Revisa los ingredientes uno por uno igual que con cualquier otra.
4. ¿Sirven para hidratarme?
Sí, cuentan como líquido. Pero si el objetivo es hidratarte, el agua cumple la misma función sin ninguna de estas dudas.
Nota de revisión editorial
Este artículo se ha reescrito por completo. La versión anterior afirmaba en un párrafo que no hay evidencia científica de que las infusiones de hierbas sean seguras y en el siguiente que las investigaciones indican que sí lo son. Incluía el jengibre simultáneamente en la lista de beneficiosas y en la de las que hay que evitar, y listaba entre las no seguras una hierba llamada sabio, que es la traducción automática errónea de sage, es decir, la salvia. Esas contradicciones se han resuelto y se ha añadido el marco que faltaba sobre la ausencia de regulación y de datos.
Este contenido tiene carácter educativo y no sustituye la valoración de un profesional de salud. Consulta con tu médico o matrona qué infusiones son adecuadas en tu caso.
Fuentes
- NHS, Vomiting and morning sickness (jengibre): nhs.uk
- NCCIH, Ashwagandha: nccih.nih.gov
Este contenido tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu embarazo, consulta con tu matrona, tu médico o el servicio de urgencias obstétricas.

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