Palpitaciones del corazón en el embarazo: causas y cuándo acudir a urgencias

Respuesta Rápida: sentir el corazón acelerado, con golpes fuertes o con algún latido «saltado» es frecuente en el embarazo y casi siempre es benigno: el cuerpo maneja más volumen de sangre y el corazón trabaja más. Aun así, coméntalo siempre con tu médico o matrona, porque a veces se debe a anemia, problemas de tiroides o una arritmia.
Acude a urgencias o llama al número de emergencias si las palpitaciones no ceden o aparecen junto con: dolor u opresión en el pecho, falta de aire, mareo intenso, desmayo o sensación de desmayo, o sudoración inusual. No conduzcas tú misma hasta el hospital.
¿Qué son las palpitaciones?
Las palpitaciones son la sensación de notar tu propio latido: el corazón parece ir muy rápido, latir con fuerza, ir de forma irregular o «dar un vuelco». Se pueden notar en el pecho, el cuello o la garganta y suelen durar segundos o pocos minutos.
¿Por qué son más frecuentes durante el embarazo?
Las guías de salud reconocen el embarazo como una de las situaciones en las que las palpitaciones aparecen con más facilidad. Los motivos más habituales son estos:
Más volumen de sangre
Durante la gestación el volumen de sangre aumenta de forma importante para abastecer al útero y a la placenta. El corazón bombea más sangre en cada minuto y la frecuencia cardiaca en reposo suele subir unos latidos.
Cambios hormonales
Las hormonas del embarazo relajan los vasos sanguíneos y modifican la respuesta del sistema cardiovascular, lo que puede hacer más perceptibles los latidos.
Estimulantes y desencadenantes cotidianos
La cafeína, la nicotina, el alcohol, algunos descongestionantes para el resfriado, la fiebre, el esfuerzo físico intenso, el estrés y la ansiedad pueden provocar palpitaciones en cualquier persona, embarazada o no.
Problemas de salud que conviene descartar
La anemia, la deshidratación, el azúcar bajo en sangre, el hipertiroidismo, un potasio bajo o una enfermedad cardiaca previa pueden causar o empeorar las palpitaciones. Por eso tu médico puede pedirte un análisis de sangre, un electrocardiograma o un registro del ritmo cardiaco durante 24 horas.
¿Cuándo consultar con tu médico?
Además de las señales de urgencia descritas al principio, pide cita pronto con tu médico o matrona si:
- Las palpitaciones se repiten con frecuencia o duran más de unos minutos.
- Son nuevas o diferentes a las que habías tenido antes.
- Tu pulso supera las 100 pulsaciones por minuto en reposo sin fiebre, ejercicio ni ansiedad que lo expliquen.
- Tienes una enfermedad cardiaca, problemas de tiroides o antecedentes familiares de problemas del corazón.
Cómo reducir las palpitaciones en el día a día
Cuando el médico ha descartado una causa que requiera tratamiento, estas medidas suelen ayudar:
Limita la cafeína y evita el tabaco y el alcohol
Reduce el café, el té, los refrescos de cola y las bebidas energéticas. El tabaco y el alcohol deben evitarse por completo durante el embarazo.
Bebe agua a lo largo del día
La deshidratación es un desencadenante frecuente, sobre todo con calor, vómitos o ejercicio.
Revisa los medicamentos de venta libre con tu farmacéutico
Algunos antigripales y descongestionantes contienen estimulantes que aceleran el corazón. Antes de tomar cualquier fármaco, también los de venta libre, consulta a tu médico o farmacéutico, que te indicará opciones compatibles con el embarazo. No suspendas por tu cuenta la medicación que ya tengas pautada.
Gestiona el estrés
La respiración lenta, la relajación, el yoga prenatal o los paseos tranquilos pueden reducir los episodios relacionados con la ansiedad.
Lleva un registro de los episodios
Anota cuándo aparecen, cuánto duran, qué estabas haciendo y si se acompañan de otros síntomas. Si te resulta útil, puedes usar herramientas para organizar tus síntomas semana a semana y preparar tu próxima consulta; esa información ayuda mucho al profesional que te atiende.
Conclusión
Las palpitaciones en el embarazo suelen ser una molestia pasajera ligada a los cambios normales del corazón, pero no deben ignorarse. Coméntalas en tus controles y busca atención urgente si se acompañan de dolor en el pecho, falta de aire o desmayo.
Fuentes
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu médico. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta con un profesional sanitario.

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