Indigestión durante el embarazo

Respuesta Rápida: La indigestión es una de las molestias más frecuentes del embarazo, sobre todo en el segundo y tercer trimestre, y no daña al bebé. Se controla en gran medida con cambios sencillos en cómo y cuándo comes. Si necesitas medicación, debe indicarla tu médico o tu farmacéutico: no recurras a nada de la farmacia por tu cuenta.
Una vez que pasan las náuseas del principio, la mayoría de las futuras madres esperan volver a comer con normalidad. Esa expectativa suele durar hasta que aparece la indigestión. La buena noticia es que se maneja bien y suele desaparecer poco después del parto.
¿Qué es la dispepsia o indigestión?
La indigestión, también llamada dispepsia, es el dolor o malestar abdominal relacionado con la digestión. Durante el embarazo los síntomas suelen resultar más molestos que fuera de él.
¿Por qué es tan frecuente durante el embarazo?
Intervienen dos factores. El primero es hormonal: los cambios propios del embarazo relajan la musculatura lisa de todo el cuerpo, incluido el tracto digestivo, lo que enlentece la digestión y favorece que el esfínter esofágico inferior —la válvula que separa el esófago del estómago— no cierre con la misma eficacia.
El segundo es mecánico: a medida que el útero crece, ejerce presión sobre el estómago y facilita que el contenido gástrico ascienda hacia el esófago.
Es más probable que aparezca si ya tenías problemas de indigestión antes del embarazo, si esperas más de un bebé o si no es tu primera gestación.
¿Afecta al bebé?
No. La indigestión es incómoda y a veces dolorosa para ti, pero no causa daño al bebé.
Síntomas habituales
- Ardor que asciende desde el abdomen, a veces hasta el cuello
- Dolor o malestar en la parte alta del estómago
- Náuseas
- Hinchazón
- Sensación de saciedad con comidas pequeñas
Suelen aparecer y desaparecer a lo largo del día, en lugar de mantenerse constantes, y tienden a aumentar en frecuencia hacia el último trimestre.
7 medidas que ayudan antes de pensar en medicación
1. Cena temprano
Los síntomas suelen molestar más por la noche. Cena al menos dos horas antes de acostarte.
2. Come menos cantidad y más veces
Sustituye tres comidas grandes por tomas más frecuentes y ligeras.
3. Eleva la cabecera de la cama
Dormir con la parte superior del cuerpo algo más elevada reduce el reflujo. Puedes conseguirlo con alzas bajo las patas de la cabecera; añadir almohadas suele ser menos eficaz porque solo dobla el cuello.
4. Agáchate doblando las rodillas
Doblar la cintura aumenta la presión abdominal y favorece el reflujo.
5. Modera el líquido durante las comidas
A algunas personas les va mejor beber entre comidas que durante ellas. Prueba y quédate con lo que te funcione.
6. Come despacio
Mastica bien y sin prisa.
7. Usa ropa holgada
Evita prendas ajustadas en la cintura y el abdomen.
¿Qué alimentos suelen desencadenarla?
Los desencadenantes varían mucho de una persona a otra, pero los que más se repiten son:
- Cítricos
- Bebidas carbonatadas
- Cafeína
- Fritos y comidas grasas
- Tomate
Lleva un registro. Anotar qué comes y bebes, a qué hora y cómo te sientes después es la forma más rápida de identificar tus desencadenantes concretos, que no tienen por qué coincidir con esta lista. Además, si acabas necesitando consulta, llegar con ese registro hecho cambia por completo la conversación con tu médico. Si prefieres llevarlo en digital junto con el resto del seguimiento del embarazo, en Boy or Girl tienes herramientas para organizarlo semana a semana.
¿Y si necesito medicación?
Si las medidas anteriores no bastan, consulta con tu médico o tu farmacéutico. No recurras a medicamentos de venta libre por tu cuenta durante el embarazo, ni siquiera a los que tomabas antes sin pensarlo.
Existen varias familias de medicamentos que se emplean para la indigestión —desde los que neutralizan el ácido hasta los que reducen su producción—, y cuál corresponde en tu caso depende de la intensidad de los síntomas, de la semana de gestación y de tu historial. Dos apuntes prácticos que sí conviene conocer:
- Separa los antiácidos del suplemento de hierro. Tomados juntos, el antiácido interfiere en la absorción del hierro. Deja un par de horas entre uno y otro.
- Comprueba la composición. No todos los antiácidos llevan los mismos compuestos, y no todos son igual de adecuados durante el embarazo. Es exactamente la pregunta que tu farmacéutico puede resolverte en un minuto.
Un aviso sobre la ranitidina
Si has leído en algún sitio —o recuerdas de un embarazo anterior— que la ranitidina (comercializada como Zantac, entre otros nombres) es una opción habitual para la acidez, esa información está desfasada.
El 1 de abril de 2020 la FDA estadounidense solicitó la retirada inmediata del mercado de todos los productos con ranitidina, tanto de prescripción como de venta libre, tras detectarse en ellos una impureza llamada NDMA cuyo nivel aumenta con el tiempo y con el almacenamiento a temperaturas elevadas. La agencia pidió a los consumidores dejar de tomar la ranitidina de venta libre y desecharla, y a quienes la tenían recetada, consultar con su médico otras opciones antes de suspenderla.
Si tienes ranitidina en casa, no la tomes y coméntalo en tu próxima consulta.
¿Cuándo consultar sin esperar?
Acude a tu médico si los síntomas son intensos o persistentes pese a las medidas, si te cuesta tragar, si vomitas de forma repetida, si notas pérdida de peso o si aparece dolor abdominal fuerte.
Preguntas frecuentes
1. ¿La indigestión del embarazo se cura?
Suele desaparecer poco después del parto, ya que sus dos causas —los cambios hormonales y la presión del útero— desaparecen con él.
2. ¿Puedo tomar el antiácido que usaba antes del embarazo?
Consúltalo antes. No todas las formulaciones son igual de adecuadas durante la gestación, y además hay que tener en cuenta su interacción con el suplemento de hierro.
3. ¿Comer picante empeora la indigestión?
A algunas personas sí y a otras no. Por eso el registro de alimentos es más útil que cualquier lista general: te dice cuáles son tus desencadenantes.
Referencias
- FDA. FDA Requests Removal of All Ranitidine Products (Zantac) from the Market, 1 de abril de 2020 — fda.gov
- NHS. Medicines in pregnancy — nhs.uk/pregnancy/keeping-well/medicines
Este artículo tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. No tomes ningún medicamento para la indigestión durante el embarazo sin consultarlo antes con tu médico o tu farmacéutico.

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