Muerte fetal: factores de riesgo, señales de alarma y cómo reducir el riesgo

Respuesta Rápida: la muerte fetal (o mortinato) es la pérdida del bebé en el útero después de la semana 20 de embarazo. No siempre puede evitarse, pero hay medidas que reducen el riesgo: no fumar ni beber alcohol, acudir a todas las citas prenatales, vigilar los movimientos del bebé, dormir de lado en el tercer trimestre y cuidar el peso y las infecciones.
Llama de inmediato a tu maternidad o acude a urgencias si: notas que tu bebé se mueve menos de lo habitual o deja de moverse, tienes sangrado vaginal, dolor abdominal o calambres intensos. No esperes al día siguiente ni a la próxima cita.
¿Qué es la muerte fetal?
Se habla de muerte fetal cuando el bebé fallece dentro del útero a partir de la semana 20 de gestación; antes de esa semana se considera un aborto espontáneo. Es poco frecuente, pero sigue afectando a miles de familias cada año, y en muchos casos no llega a identificarse una causa concreta.
Factores que aumentan el riesgo
Tener uno o varios de estos factores no significa que vaya a ocurrir, pero sí que tu equipo médico puede proponerte un seguimiento más estrecho:
Salud de la madre
- Diabetes o hipertensión, previas o desarrolladas en el embarazo.
- Obesidad.
- Colestasis intrahepática del embarazo (picor intenso, sobre todo en palmas y plantas).
- Edad materna superior a 35 años.
Características del embarazo
- Embarazo de gemelos o más bebés.
- Primer embarazo, o antecedentes de aborto espontáneo o de muerte fetal.
- Problemas de la placenta, como el desprendimiento prematuro, o del cordón umbilical.
- Problemas de crecimiento del bebé, infecciones o alteraciones genéticas.
Hábitos y entorno
Fumar, beber alcohol, consumir marihuana u otras drogas, el estrés muy elevado y algunas exposiciones ambientales también se asocian a un mayor riesgo.
Señales de alarma que no debes ignorar
El signo más habitual es dejar de notar los movimientos y patadas del bebé. Busca atención urgente si notas:
- Menos movimientos de lo normal, un cambio en su patrón o ningún movimiento.
- Sangrado vaginal en el segundo o tercer trimestre.
- Dolor abdominal o de espalda intenso, o calambres que parecen contracciones antes de tiempo.
- Picor intenso en manos y pies, sobre todo por la noche.
8 medidas para reducir el riesgo de muerte fetal
El servicio público de salud de Irlanda (HSE) recoge varias de estas recomendaciones en su guía para reducir el riesgo de muerte fetal:
1. Deja de fumar
Dejar el tabaco durante el embarazo, con ayuda profesional si la necesitas, es una de las medidas más importantes que puedes tomar. Evita también el humo de otras personas.
2. Evita el alcohol y las drogas
No existe una cantidad de alcohol segura durante el embarazo.
3. Duerme de lado a partir de la semana 28
En el tercer trimestre, quedarse dormida de lado (también en las siestas) en lugar de boca arriba reduce el riesgo. Si te despiertas boca arriba, simplemente vuelve a ponerte de lado.
4. Conoce el patrón de movimientos de tu bebé
Cada bebé tiene su propio ritmo. Lo importante es conocer el suyo y avisar enseguida si cambia o disminuye; muchas madres que sufren una muerte fetal notaron antes que su bebé se movía menos.
5. No faltes a tus citas prenatales
Los controles permiten detectar a tiempo la hipertensión, la diabetes gestacional o los problemas de crecimiento del bebé. Para no perder detalle entre visitas, puede ayudarte una herramienta de seguimiento del embarazo semana a semana donde anotar tus dudas y síntomas.
6. Cuida tu peso de forma saludable
La obesidad aumenta el riesgo. Una alimentación equilibrada y actividad física moderada, siempre con el visto bueno de tu médico, ayudan a un aumento de peso adecuado.
7. Protégete de las infecciones
Vacúnate de la gripe cuando esté disponible durante el embarazo, lávate las manos con frecuencia y sigue las pautas de seguridad alimentaria (evita lácteos sin pasteurizar y carnes o pescados poco cocinados).
8. Toma ácido fólico
Se recomienda desde antes de la concepción y durante el primer trimestre para reducir el riesgo de defectos del tubo neural, como la espina bífida. Tu médico te indicará la pauta adecuada para ti.
Si has vivido una pérdida
Una muerte fetal no es culpa de la madre. Si has pasado por ello, pide apoyo a tu equipo sanitario y a grupos de duelo perinatal, y habla con tu médico antes de un nuevo embarazo: suele planificarse un seguimiento más estrecho.
Fuentes
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu médico. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta con un profesional sanitario.


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