Aversiones alimentarias en el embarazo: por qué ocurren y cómo comer bien

Índice
  1. Qué es una aversión alimentaria en el embarazo
  2. Por qué aparecen en el embarazo
  3. Cómo comer bien si rechazas ciertos alimentos
    1. Si rechazas la carne o el pollo
    2. Si rechazas los huevos o el pescado
    3. Si rechazas las verduras de hoja verde
    4. Si rechazas la leche
  4. Trucos para el día a día
    1. Come poco y a menudo
    2. Elige comida fría si los olores te molestan
    3. Sé flexible con los horarios
    4. Ten opciones variadas a mano
    5. Bebe a sorbos
    6. Lleva un registro para tu consulta
  5. Suplementos y medicamentos: siempre con tu médico
  6. Aversiones a olores
  7. Preguntas frecuentes
    1. ¿Cuánto duran las aversiones alimentarias?
    2. ¿Cuándo empiezan?
    3. ¿Las aversiones indican que el alimento es malo para el bebé?
  8. Fuentes

Respuesta Rápida: Las aversiones alimentarias son el rechazo repentino a alimentos u olores que antes tolerabas. Son muy frecuentes en el primer trimestre, suelen ir de la mano de las náuseas y, en la mayoría de los casos, mejoran a partir del segundo trimestre. Lo importante es sustituir los alimentos que rechazas por otros con nutrientes parecidos y consultar si apenas consigues comer o beber.

Contacta con tu médico o matrona, o pide atención urgente, si además de vomitar: no retienes comida ni líquidos durante 24 horas, la orina es muy oscura o llevas más de 8 horas sin orinar, te sientes muy débil o te mareas al ponerte de pie, tienes dolor abdominal o fiebre, vomitas sangre o estás perdiendo peso. Pueden ser señales de deshidratación o de hiperémesis gravídica, una forma grave de náuseas del embarazo que necesita tratamiento.

Qué es una aversión alimentaria en el embarazo

Es lo contrario de un antojo: un rechazo intenso a un alimento, a su olor, su sabor o incluso su aspecto. Para algunas mujeres basta con estar en la misma habitación que ese alimento para sentir náuseas. Los rechazos más habituales suelen ser la carne, el pescado, los huevos, el café, los fritos y las comidas de olor fuerte, aunque cada mujer es diferente.

Por qué aparecen en el embarazo

No se conoce una causa única. Se relacionan con los cambios hormonales de las primeras semanas, que también se consideran una causa probable de las náuseas, y con una mayor sensibilidad a los olores. Por eso las aversiones suelen coincidir con la etapa de más náuseas y tienden a suavizarse cuando estas mejoran, a menudo entre las semanas 16 y 20. En algunas mujeres duran todo el embarazo y casi siempre desaparecen después del parto.

Cómo comer bien si rechazas ciertos alimentos

Que rechaces un alimento no es un problema en sí. Lo importante es que no te falten los nutrientes que aportaba. Estas son algunas sustituciones útiles:

Si rechazas la carne o el pollo

Busca proteína y hierro en legumbres, tofu, huevos bien cocinados, lácteos pasteurizados y cereales fortificados. El hierro vegetal se absorbe mejor si lo acompañas de vitamina C (cítricos, kiwi, fresas, pimiento o tomate). Si tu médico te ha pautado hierro, no lo dejes sin consultarlo.

Si rechazas los huevos o el pescado

Sustitúyelos por otras proteínas que toleres: pollo, carne magra, legumbres, yogur o queso pasteurizado. Si no puedes comer pescado durante semanas, pregunta a tu médico si conviene algún suplemento de omega-3.

Si rechazas las verduras de hoja verde

Prueba con verduras de sabor más suave, como zanahoria, calabaza, calabacín o boniato, y con frutas como melón, mango o naranja. Las cremas frías o los batidos pueden resultar más fáciles de tolerar.

Si rechazas la leche

El yogur y los quesos pasteurizados aportan calcio y proteínas. También ayudan las bebidas vegetales enriquecidas en calcio, el tofu cuajado con calcio, las almendras, el sésamo, las legumbres y algunas verduras como el brócoli.

Trucos para el día a día

Come poco y a menudo

Las comidas pequeñas, frecuentes, sencillas y ricas en hidratos de carbono (pan, arroz, pasta, galletas tipo cracker) suelen tolerarse mejor. Muchas mujeres notan alivio tomando algo seco, como una tostada, antes de levantarse.

Elige comida fría si los olores te molestan

Los platos fríos o templados desprenden menos olor que los calientes. Ventila la cocina, usa la campana extractora y, si puedes, deja que otra persona cocine los alimentos que más te molestan.

Sé flexible con los horarios

Un alimento que rechazas a mediodía puede apetecerte por la noche. Aprovecha los momentos del día en los que te sientes mejor para comer lo más nutritivo.

Ten opciones variadas a mano

Tener en casa varios alimentos nutritivos que sueles tolerar (fruta, yogur, frutos secos, pan integral, hummus) facilita picar algo cuando aparece el apetito.

Bebe a sorbos

Toma líquidos poco a poco y con frecuencia a lo largo del día, mejor entre comidas que durante ellas si te llenan demasiado.

Lleva un registro para tu consulta

Anotar qué toleras, qué rechazas y cómo evolucionan las náuseas ayuda a tu matrona a valorar si comes lo suficiente. Puedes hacerlo en una libreta o con herramientas de seguimiento semana a semana que te permitan preparar las preguntas de la próxima visita.

Suplementos y medicamentos: siempre con tu médico

No tomes suplementos ni medicamentos para las náuseas por tu cuenta, ni siquiera los que se venden sin receta. Si los cambios en la alimentación no bastan, tu médico puede recetarte un tratamiento compatible con el embarazo. También conviene consultar antes de tomar suplementos de jengibre. Sigue tomando el ácido fólico o el multivitamínico prenatal que te hayan indicado; si te provoca náuseas, pregunta si puedes tomarlo en otro momento del día.

Aversiones a olores

Además de la comida, muchas mujeres rechazan olores como el perfume, el humo del tabaco, los productos de limpieza o los ambientadores. Ventilar, evitar los espacios cargados y alejarte del humo (que además es perjudicial en el embarazo) suele ayudar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duran las aversiones alimentarias?

Suelen ser más intensas en los primeros meses y mejorar en el segundo trimestre, aunque algunas mujeres las mantienen todo el embarazo. Casi siempre desaparecen tras el parto.

¿Cuándo empiezan?

Habitualmente en el primer trimestre, a la vez que las náuseas. Pueden ser uno de los primeros cambios que notas.

¿Las aversiones indican que el alimento es malo para el bebé?

No. Es una creencia popular sin base sólida. Rechazar un alimento no significa que sea perjudicial, ni tolerarlo significa que sea seguro: las recomendaciones sobre qué evitar en el embarazo no dependen de lo que te apetezca.

Fuentes

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu médico o matrona. Si las náuseas o las aversiones te impiden comer o beber con normalidad, consulta con tu equipo sanitario. Redactado por el Equipo de redacción.

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