Epilepsia y embarazo: medicación, riesgos y cómo planificarlo

Índice
  1. Qué hacer ahora mismo
    1. Si acabas de descubrir que estás embarazada
    2. Si estás planeando quedarte embarazada
  2. Cuándo acudir a urgencias
  3. La medicación: lo que hay que saber
    1. El valproato merece un apartado propio
    2. La dosis puede tener que SUBIR, no bajar
  4. Ácido fólico: aquí la dosis es distinta
  5. Qué esperar durante el embarazo
  6. Preguntas frecuentes
    1. ¿Puedo dejar la medicación durante el primer trimestre?
    2. ¿Puedo tener un parto vaginal?
    3. ¿Puedo dar el pecho tomando antiepilépticos?
    4. ¿Mi hijo heredará la epilepsia?
    5. ¿Y después del parto?
    6. Referencias

Respuesta Rápida: NO dejes de tomar tu medicación antiepiléptica ni cambies la dosis por tu cuenta, aunque acabes de saber que estás embarazada. Una crisis convulsiva durante el embarazo es peligrosa para ti y para tu bebé —por la falta de oxígeno y por el riesgo de caídas—, y suspender el tratamiento de golpe puede desencadenar crisis graves. El NHS es explícito: sigue tomando tu medicación y habla con tu equipo especialista de inmediato para revisar el tratamiento.

Ese impulso de dejar las pastillas «por si le hacen daño al bebé» es comprensible y muy frecuente. Es también la decisión más peligrosa que puedes tomar en esta situación. La conversación es con tu neurólogo, no con el prospecto.

Qué hacer ahora mismo

Si acabas de descubrir que estás embarazada

  • Sigue tomando tu medicación exactamente igual.
  • Contacta con tu neurólogo cuanto antes, sin esperar a la primera cita de obstetricia.
  • Avisa también a tu matrona o ginecólogo de que tienes epilepsia y de qué tomas.
  • Si tomabas ácido fólico, sigue; si no, coméntalo en esa llamada.

Si estás planeando quedarte embarazada

Este es el escenario ideal, porque permite ajustar el tratamiento antes de la concepción. Pide una consulta preconcepcional con tu neurólogo con varios meses de antelación. El NHS señala que si tú o tu pareja tomáis medicación para la epilepsia y existe posibilidad de embarazo, es muy importante comentar el tratamiento con un especialista: puede que necesites anticoncepción mientras tanto, o cambiar de medicamento.

Un punto que casi nadie menciona: también importa la medicación de tu pareja. El NHS indica que si es él quien toma antiepilépticos, puede necesitar un cambio, porque algunos afectan al esperma.

Cuándo acudir a urgencias

  • Una crisis que dura más de 5 minutos, o crisis encadenadas sin recuperar la conciencia entre ellas.
  • Cualquier crisis si es la primera durante este embarazo, o si han aumentado en frecuencia.
  • Caída o golpe en el abdomen durante una crisis, aunque te encuentres bien después.
  • Tras la crisis: sangrado vaginal, dolor abdominal, contracciones o menos movimientos del bebé.
  • Dificultad para respirar o confusión que no se resuelve.

Conviene que quienes te rodean sepan qué hacer: colocarte de lado, proteger la cabeza, no meter nada en la boca, cronometrar la crisis y llamar a emergencias si supera los 5 minutos.

La medicación: lo que hay que saber

No todos los antiepilépticos son iguales durante el embarazo. Algunos tienen un perfil razonablemente tranquilizador y otros conllevan un riesgo claramente mayor. Por eso la respuesta nunca es «dejarlos» ni «seguir igual sin más»: es revisar cuál tomas.

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El valproato merece un apartado propio

La versión anterior de este artículo no lo mencionaba ni una sola vez, y es la información más importante del tema.

El valproato sódico (ácido valproico, comercializado bajo distintos nombres) es el antiepiléptico sobre el que existen las advertencias regulatorias más estrictas en el embarazo, por su asociación con malformaciones congénitas y con problemas del desarrollo neurológico. En muchos países su prescripción a mujeres en edad fértil está sujeta a programas específicos de prevención de embarazo, con anticoncepción y consentimiento informado obligatorios.

Si tomas valproato y estás o podrías quedarte embarazada, contacta con tu neurólogo con carácter prioritario. Y si ya estás embarazada tomándolo: tampoco lo suspendas por tu cuenta. Retirarlo bruscamente puede provocar crisis graves. El cambio, si procede, lo hace un especialista de forma controlada.

La dosis puede tener que SUBIR, no bajar

Otra corrección relevante. El texto anterior daba por hecho que el médico «sugerirá dosis más bajas» y que «puede que te reduzca gradualmente la dosis».

En el embarazo cambian el volumen de sangre y el metabolismo, y los niveles de varios antiepilépticos bajan. Por eso es habitual que haya que aumentar la dosis durante la gestación y controlar los niveles en sangre, y volver a ajustarla después del parto. Que te suban la dosis no significa que algo vaya mal: significa que están manteniendo tu protección estable.

Ácido fólico: aquí la dosis es distinta

Las mujeres que toman antiepilépticos necesitan una dosis alta de ácido fólico, no la estándar, porque estos fármacos interfieren con su metabolismo. La pauta reforzada habitual es de 5 mg al día, frente a los 400 microgramos de la población general, y conviene empezarla antes de la concepción.

Esa dosis la prescribe tu médico. El texto anterior decía que necesitas «entre cinco y diez veces más folato», lo cual no es una pauta utilizable y podría llevar a alguien a tomar varias pastillas de su suplemento habitual. Pide la cifra concreta en tu consulta.

También es frecuente necesitar vitamina D, porque varios antiepilépticos alteran su metabolismo.

Llevar por escrito qué fármacos tomas, a qué dosis y qué te ha indicado cada especialista evita errores cuando te atienden dos equipos distintos. En Boy or Girl tienes herramientas para organizar el seguimiento de tu embarazo semana a semana y llegar a cada cita con esa lista a mano.

Qué esperar durante el embarazo

El NHS señala que existe la posibilidad de tener más crisis durante el embarazo y que puedes necesitar citas y pruebas adicionales. Eso se traduce en:

  • Seguimiento conjunto entre neurología y obstetricia.
  • Controles de niveles del fármaco en sangre.
  • Ecografías adicionales.
  • Un plan de parto acordado con antelación.

Factores que suben el riesgo de crisis y sí están en tu mano: la falta de sueño, saltarse dosis y los vómitos intensos —si vomitas poco después de tomar la medicación, avisa, porque puede que no la hayas absorbido—.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar la medicación durante el primer trimestre?

No por tu cuenta, nunca. Es la pregunta más frecuente y la respuesta no admite matices: cualquier cambio lo decide tu neurólogo.

¿Puedo tener un parto vaginal?

En la mayoría de los casos sí. La epilepsia por sí sola no indica cesárea. Se acuerda un plan según tu control de crisis.

¿Puedo dar el pecho tomando antiepilépticos?

Con la mayoría de estos fármacos la lactancia se considera compatible y se anima a ella. Depende del fármaco concreto y de tu situación, así que confírmalo con tu equipo. (La versión anterior afirmaba categóricamente que «no causa problemas de desarrollo a largo plazo»; esa garantía absoluta no puede darse para todos los antiepilépticos.)

¿Mi hijo heredará la epilepsia?

El riesgo es algo mayor que en la población general, pero sigue siendo bajo en la mayoría de los tipos de epilepsia. Si te preocupa, el consejo genético puede ayudarte a situarlo.

¿Y después del parto?

Suele reajustarse la dosis, porque los niveles vuelven a cambiar. Y el sueño interrumpido es un desencadenante importante de crisis: organiza apoyo para dormir por turnos y coméntalo con tu equipo antes del parto.

Este artículo tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. No suspendas, cambies ni ajustes ningún antiepiléptico sin indicación de tu neurólogo. Ante una crisis de más de 5 minutos o crisis encadenadas, llama a emergencias.

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Referencias

  1. NHS — Epilepsy, living with: nhs.uk

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