Obesidad y embarazo: riesgos reales, cuidados adicionales y qué esperar

Respuesta Rápida: Un IMC alto se asocia a algunos riesgos aumentados durante el embarazo, y por eso suele añadirse seguimiento adicional. Pero conviene decirlo con claridad desde el principio: la mayoría de las mujeres con IMC elevado tienen embarazos y partos sin complicaciones. Y una regla que no admite matices: el embarazo no es momento de adelgazar. La pérdida de peso intencionada durante la gestación no está recomendada.
Cómo leer esta página
Lo que viene a continuación son riesgos aumentados en términos estadísticos para un grupo de población. No son un pronóstico de tu embarazo, y ninguno de ellos está garantizado ni es inevitable.
Dos cosas más, porque marcan la diferencia entre informarse y angustiarse:
- Un IMC alto no reduce los cuidados a los que tienes derecho. Puede añadir controles de glucosa, de tensión o ecografías de crecimiento. Eso es atención adicional, no un castigo ni una señal de alarma.
- El IMC es una medida imperfecta. No distingue músculo de grasa ni tiene en cuenta la distribución corporal. Sirve para organizar el seguimiento a nivel poblacional, no como etiqueta personal.
| Rango de IMC | Clasificación |
|---|---|
| Menos de 18,5 | Bajo peso |
| 18,5 – 24,9 | Normal |
| 25 – 29,9 | Sobrepeso |
| 30 o más | Obesidad |
| 40 o más | Obesidad grave |
El IMC de referencia en el embarazo es el que tenías antes de quedarte embarazada, o el de la primera consulta prenatal. No tiene sentido recalcularlo a medida que avanza la gestación.
Qué riesgos aumentan
- Diabetes gestacional. Por eso suele adelantarse o repetirse la prueba de cribado de glucosa.
- Trastornos hipertensivos, incluida la preeclampsia. De ahí los controles más frecuentes de tensión arterial y análisis de orina.
- Infecciones urinarias y mayor riesgo de hemorragia posparto.
- Embarazo prolongado más allá de la fecha prevista de parto, lo que hace más probable que se proponga una inducción.
- Mayor probabilidad de cesárea y de complicaciones en la cicatrización de la herida si se realiza.
- Bebé de mayor tamaño para la edad gestacional.
- Mayor riesgo de pérdida gestacional y de algunos defectos congénitos, entre ellos los del tubo neural.
Una corrección necesaria sobre las cifras. La versión anterior de este artículo afirmaba que los bebés de madres con obesidad tienen «un 15 % de probabilidades» de nacer con un defecto cardíaco. Esa cifra es falsa y desproporcionada. Los defectos cardíacos congénitos afectan a alrededor del 1 % de los recién nacidos en la población general, y aunque un IMC elevado se asocia a un incremento de ese riesgo, sigue tratándose de un porcentaje pequeño. Hemos retirado el dato porque no tenía ningún respaldo y porque asustar con números inventados no informa a nadie.
Sobre la epidural
Otra afirmación errónea que circula mucho: un IMC alto no impide el uso de la epidural. Puede hacer que la colocación sea técnicamente más laboriosa, y por eso en muchos centros se ofrece una valoración previa con el equipo de anestesia, precisamente para planificarlo con antelación. La analgesia sigue estando disponible.
Qué hacer (y qué no)
Aquí es donde la mayoría de los artículos sobre este tema se equivocan de plano, así que vamos por partes.
No adelgaces
La pérdida de peso intencionada no está recomendada durante el embarazo, y las dietas restrictivas pueden comprometer el aporte de nutrientes justo cuando más se necesitan. No te saltes comidas, no hagas dieta y no cuentes calorías por tu cuenta. Tu profesional te indicará qué ganancia de peso es adecuada en tu caso, que en un IMC alto suele ser menor que en otros casos, pero sigue siendo una ganancia.
Come bien, sin restricciones improvisadas
Una alimentación variada, con verdura, fruta, legumbres, cereales integrales y proteína de calidad. Modera los azúcares añadidos y las bebidas azucaradas, que es lo que realmente aporta poco. Bebe según tu sed: no hay un número mágico de vasos al día, y las cifras concretas que circulan por internet no vienen de ninguna guía.
Mantente activa
La actividad física moderada es beneficiosa en el embarazo y ayuda a reducir el riesgo de diabetes gestacional. Caminar, nadar y el ejercicio en el agua son buenas opciones. La referencia práctica es poder mantener una conversación mientras te mueves. Consulta con tu profesional qué es adecuado en tu caso, sobre todo si no hacías ejercicio antes.
Suplementos
- Vitamina D: el NHS recomienda 10 microgramos al día durante el embarazo, y advierte de no superar los 100 microgramos diarios porque puede ser perjudicial. La recomendación de suplementar es general en la gestación, no exclusiva de un IMC alto.
- Ácido fólico: la pauta estándar del NHS son 400 microgramos al día durante las primeras 12 semanas. Algunas guías clínicas recomiendan además la dosis reforzada de 5 mg en mujeres con IMC elevado. Esa dosis se prescribe, no se decide por cuenta propia: pregunta en tu consulta cuál te corresponde.
Si vas a preparar preguntas para tu revisión sobre qué controles adicionales te corresponden o qué dosis de suplementos necesitas, en Boy or Girl tienes herramientas para organizar el seguimiento de tu embarazo semana a semana y llegar a cada cita con tus dudas ordenadas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo perder peso si mi médico me dice que peso demasiado?
Durante el embarazo, no por tu cuenta. Si tu profesional considera que conviene limitar la ganancia de peso, te dará una pauta concreta y supervisada. Eso no es lo mismo que hacer dieta para adelgazar.
¿Voy a tener sí o sí una cesárea?
No. La probabilidad es mayor, pero muchísimas mujeres con IMC alto tienen partos vaginales. Un riesgo aumentado no es un destino.
¿Por qué me mandan más pruebas que a otras embarazadas?
Porque detectar pronto una diabetes gestacional o una subida de tensión permite tratarlas a tiempo. Es vigilancia preventiva, y es una buena noticia, no una señal de que algo vaya mal.
¿El peso afecta a la fertilidad?
Un IMC muy alto o muy bajo puede influir en la ovulación y en los resultados de la reproducción asistida. Si estás buscando el embarazo y no lo consigues, es un tema para tratar con un especialista en fertilidad, que valorará tu caso completo y no solo una cifra.
Este artículo tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. No inicies dietas, suplementos ni programas de ejercicio durante el embarazo sin consultarlo con tu médico o matrona.
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Referencias
- NHS — Vitamins, supplements and nutrition in pregnancy: nhs.uk

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