Remedios naturales para las náuseas matutinas: qué funciona y cuándo llamar al médico

Índice
  1. Cuándo llamar sin esperar
    1. Qué es la hiperémesis gravídica
  2. Qué son las náuseas del embarazo y cuánto duran
  3. Medidas de autocuidado que sí ayudan
    1. Comer poco, a menudo y sencillo
    2. Jengibre
    3. Gestionar los olores
    4. Comida fría o del tiempo
    5. Hidratación repartida
    6. Acupresión
  4. Lo que conviene evitar
    1. El hígado, aunque te lo recomienden como fuente de vitamina B6
    2. Suplementos por tu cuenta
    3. Aceites esenciales, difusores y velas aromáticas
    4. Hierbas medicinales y preparados tradicionales
    5. Menta, si además tienes acidez
  5. Si no consigues comer casi nada
  6. Preguntas frecuentes
    1. 1. ¿Existe algún medicamento para las náuseas del embarazo?
    2. 2. ¿Qué puedo beber si nada me entra?
    3. 3. ¿Las náuseas fuertes indican algo sobre el bebé?
    4. 4. ¿Es mala señal que las náuseas desaparezcan de golpe?
  7. Nota de revisión editorial
  8. Fuentes

Respuesta Rápida: Las náuseas del embarazo suelen empezar en el primer mes y mejorar hacia las semanas 14 a 16. Lo que más ayuda en casa es descansar, comer poco y a menudo con alimentos sencillos, evitar los olores que te disparan el síntoma y probar con el jengibre, del que el NHS reconoce que hay cierta evidencia de que puede reducir las náuseas y los vómitos. Ahora lo importante: si no logras retener líquidos ni alimentos durante 24 horas, si tu orina es muy oscura o llevas más de 8 horas sin orinar, o si pierdes peso, hay que llamar al médico o a la matrona. No es exageración: puede tratarse de hiperémesis gravídica y tiene tratamiento.

Las náuseas matutinas son tan frecuentes que se han normalizado hasta el punto de tratarlas como algo que hay que aguantar en silencio. La mayoría de las veces son molestas pero benignas. En una minoría de casos no lo son, y la diferencia entre unas y otras se reconoce por señales concretas que conviene tener claras antes de empezar con los remedios.

Cuándo llamar sin esperar

Empezamos por aquí y no al final, porque es lo que ninguna lista de remedios suele decir.

El Servicio Nacional de Salud británico (NHS) indica contactar con la matrona, el médico o el servicio de atención telefónica si vomitas y presentas alguna de estas situaciones:

  • Orina muy oscura, o más de 8 horas sin orinar.
  • Incapacidad para retener alimentos o líquidos durante 24 horas.
  • Debilidad, mareo o sensación de desmayo.
  • Dolor abdominal.
  • Fiebre.
  • Vómitos con sangre.
  • Pérdida de peso.

Qué es la hiperémesis gravídica

Es la forma grave de las náuseas y vómitos del embarazo. El NHS advierte de que puede ser seria y de que existe riesgo de deshidratación o de no obtener suficientes nutrientes de la alimentación, y señala que puede requerir tratamiento especializado, en ocasiones con ingreso hospitalario.

No es una versión un poco peor de las náuseas normales ni una cuestión de aguante. Si estás en esa situación, ningún caramelo de jengibre va a resolverlo, y buscar atención no es quejarse: es lo que corresponde hacer.

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Qué son las náuseas del embarazo y cuánto duran

Aparecen habitualmente en el primer mes y suelen mejorar entre las semanas 14 y 16, aunque el nombre engaña: pueden presentarse a cualquier hora del día, no solo por la mañana, y algunas mujeres las mantienen durante más tiempo.

Se relacionan con la elevación de las hormonas del embarazo en las primeras semanas. Su intensidad varía enormemente de una mujer a otra y de un embarazo a otro, y no es un indicador de nada respecto al bebé.

Medidas de autocuidado que sí ayudan

El NHS recoge entre las recomendaciones descansar lo suficiente, evitar los alimentos y olores que desencadenan el síntoma, tomar comidas pequeñas, frecuentes y sencillas, y consumir alimentos o bebidas que contengan jengibre.

Comer poco, a menudo y sencillo

El estómago vacío empeora las náuseas, así que el objetivo es no llegar nunca a ese punto. Tener algo sencillo a mano en la mesilla —unas galletas saladas, un poco de pan— y tomarlo antes de incorporarte por la mañana suele ayudar. A lo largo del día, tentempiés pequeños en lugar de tres comidas grandes.

Jengibre

Es el remedio con mejor respaldo de todos los caseros. El NHS lo menciona expresamente e indica que hay cierta evidencia de que el jengibre puede ayudar a reducir las náuseas y los vómitos. Puedes tomarlo en infusión suave, en trocitos de jengibre confitado o en bebidas que lo contengan. Como con casi todo, moderación: en cantidades muy altas no es una opción neutra, así que consúltalo si piensas tomarlo en forma de suplemento concentrado en lugar de como alimento.

Gestionar los olores

El olfato se agudiza mucho en el primer trimestre y suele ser el desencadenante principal. Ventilar la cocina, cocinar con la campana encendida, delegar la preparación de comidas si es posible y oler algo cítrico —una rodaja de limón, la cáscara de una naranja— cuando un olor te resulte insoportable son medidas sencillas y sin riesgo.

Comida fría o del tiempo

Los alimentos calientes desprenden más aroma. Tomar la comida templada o fría reduce ese estímulo. Yogur, fruta, sándwiches sencillos o purés fríos suelen tolerarse mejor que un plato recién hecho y humeante.

Hidratación repartida

Beber a sorbos pequeños y frecuentes en lugar de vasos grandes evita llenar el estómago de golpe. El agua muy fría, con hielo o con un chorro de limón suele entrar mejor. Si notas que no consigues mantener la hidratación, eso ya es motivo de consulta.

Acupresión

El NHS la menciona entre las medidas que pueden resultar de ayuda. Las muñequeras de acupresión son accesibles y no tienen efectos adversos conocidos. Si decides probarlas, pide que te indiquen la colocación correcta.

Lo que conviene evitar

El hígado, aunque te lo recomienden como fuente de vitamina B6

Este punto merece atención especial porque aparece en listas de alimentos ricos en vitamina B6 sin ninguna advertencia. El hígado es uno de los alimentos que se deben evitar durante el embarazo. El NHS es claro al respecto: recomienda evitar los alimentos ricos en vitamina A, como el hígado, y no tomar aceite de hígado de bacalao ni suplementos que contengan vitamina A, también llamada retinol, porque un exceso de vitamina A puede dañar el desarrollo del bebé.

Si buscas vitamina B6 en la alimentación, hay alternativas sin ese problema: plátano, patata, garbanzos, pollo, pescado o frutos secos.

Suplementos por tu cuenta

La vitamina B6 se emplea en el manejo de las náuseas del embarazo, pero en pauta indicada por un profesional. Comprar un suplemento y ajustar la dosis por tu cuenta a partir de un artículo no es lo mismo que recibir una indicación médica. Coméntalo en tu consulta.

Aceites esenciales, difusores y velas aromáticas

Es contradictorio recomendar aceites esenciales para combatir las náuseas cuando el desencadenante habitual son precisamente los olores intensos. Además, no todos los aceites esenciales tienen un perfil de seguridad establecido en el embarazo y algunos están desaconsejados. Oler la cáscara de un limón cumple la misma función sin ninguna de esas dudas. Las velas aromáticas, por su parte, generan humo en un espacio cerrado: poco recomendable.

Hierbas medicinales y preparados tradicionales

Semillas de hinojo, zumo de hojas de curry, brebajes de hierbas varias veces al día: son recomendaciones que circulan mucho y que no cuentan con datos de seguridad establecidos para su uso durante la gestación. Que algo lleve generaciones usándose no equivale a que se haya estudiado en embarazadas.

Menta, si además tienes acidez

La menta puede aliviar la sensación de náusea en algunas personas, pero relaja el esfínter esofágico y tiende a empeorar el reflujo. Si arrastras las dos cosas a la vez, algo bastante habitual, no te compensa.

Si no consigues comer casi nada

Circula una idea tranquilizadora que conviene matizar: la de que no importa lo que comas en el primer trimestre porque ya lo compensarás más adelante.

Es cierto que las necesidades nutricionales del primer trimestre son menores de lo que se suele pensar y que un periodo de alimentación pobre no arruina un embarazo. Pero eso no convierte la situación en irrelevante. Prioriza mantener la hidratación por encima de comer bien, come lo que te entre aunque no sea el menú ideal, y sobre todo: cuéntaselo a tu matrona o a tu médico en lugar de gestionarlo sola. Que exista tratamiento y no lo estés recibiendo es lo que hay que evitar.

Si las náuseas están afectando a tu día a día, anota cuántas veces vomitas, qué consigues retener y cómo evoluciona tu peso. Esa información es la que permite valorar si hace falta tratamiento. En Boy or Girl tienes herramientas para organizar el seguimiento de tu embarazo semana a semana y llegar a la consulta con esos datos ordenados en lugar de con una impresión aproximada.

Preguntas frecuentes

1. ¿Existe algún medicamento para las náuseas del embarazo?

Sí. El NHS indica que, si los cambios en el estilo de vida no funcionan, el médico puede prescribir medicación antiemética, con frecuencia un tipo de antihistamínico que se emplea también para detener los vómitos. La indicación y la elección corresponden a tu profesional de salud.

2. ¿Qué puedo beber si nada me entra?

Prueba con sorbos frecuentes de agua fría, agua con limón, infusiones suaves o caldos. Algunas mujeres toleran mejor los líquidos en forma de hielo picado o polos caseros. Si aun así no consigues mantenerte hidratada, llama a tu matrona o a tu médico.

3. ¿Las náuseas fuertes indican algo sobre el bebé?

No permiten deducir el sexo ni ninguna otra característica del bebé, por mucho que sea una creencia extendida. La intensidad varía por motivos individuales.

4. ¿Es mala señal que las náuseas desaparezcan de golpe?

Lo habitual es que remitan de forma progresiva hacia el final del primer trimestre, y que lo hagan es normal y esperable. Si su desaparición repentina te genera inquietud, coméntalo en tu siguiente revisión: es una duda frecuente y legítima.

Nota de revisión editorial

Este artículo se ha reescrito por completo. La versión anterior recomendaba el hígado como fuente de vitamina B6, un alimento que debe evitarse durante el embarazo por su contenido en vitamina A; proponía probar diez remedios caseros antes de acudir al médico; aseguraba que no había motivo de preocupación si no se conseguía comer porque los nutrientes se recuperarían más adelante; y no mencionaba en ningún momento la hiperémesis gravídica ni las señales de deshidratación. Esas afirmaciones se han corregido y se han incorporado los criterios de consulta que faltaban.

Este contenido tiene carácter educativo y no sustituye la valoración de un profesional de salud. Consulta con tu médico o matrona si las náuseas afectan a tu alimentación, tu hidratación o tu vida diaria.

Fuentes

  • NHS, Vomiting and morning sickness: nhs.uk
  • NHS, Vitamins, supplements and nutrition in pregnancy: nhs.uk

Este contenido tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu embarazo, consulta con tu matrona, tu médico o el servicio de urgencias obstétricas.

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