Hinchazón durante el embarazo: gases, retención de líquidos y cuándo es señal de alarma

Respuesta Rápida: Bajo la palabra hinchazón caben dos cosas distintas. Si es hinchazón abdominal por gases, lo que ayuda es comer despacio y en porciones pequeñas, masticar bien, evitar las bebidas con gas y moverte después de comer. Si es hinchazón de piernas, tobillos, pies o manos, el NHS indica que es normal en el embarazo y que la que aparece de forma gradual no suele ser perjudicial. La diferencia clave está en la palabra gradual: un aumento repentino de la hinchazón en cara, manos o pies puede ser signo de preeclampsia y requiere contacto inmediato con tu matrona o unidad de maternidad.
La mayoría de artículos sobre este tema mezclan las dos cosas y acaban dando remedios para los gases a quien busca respuestas sobre los tobillos hinchados. Como el criterio de urgencia es completamente distinto en cada caso, vale la pena separarlas desde el principio.
Dos cosas distintas que llamamos hinchazón
Hinchazón abdominal (distensión, gases). Sensación de estómago lleno y tenso, tripa abultada, eructos y flatulencia. Es una cuestión digestiva y casi siempre benigna.
Hinchazón por retención de líquidos (edema). Piernas, tobillos, pies, dedos y a veces cara. Es una cuestión circulatoria y de volumen de líquido. Habitualmente normal, pero es la que tiene señales de alarma asociadas.
Localiza cuál de las dos es la tuya y ve directamente a esa sección.
Hinchazón abdominal y gases
La progesterona relaja la musculatura lisa, incluida la del tubo digestivo. El tránsito se enlentece, la fermentación aumenta y el gas se acumula. A partir del segundo trimestre se suma la presión del útero sobre los intestinos.
Lo que mejor funciona
- Comidas más pequeñas y frecuentes. Un estómago menos cargado se vacía mejor.
- Come despacio y mastica bien. Engullir hace tragar aire, que es una parte importante del problema.
- Bebe del vaso, no con pajita. Por la misma razón.
- Reduce las bebidas con gas. Es el cambio con efecto más inmediato.
- Camina después de comer. Unos minutos de movimiento suave favorecen el tránsito y la expulsión de gases mucho más que tumbarse.
- Ropa holgada en cintura y abdomen.
- Cuida el estreñimiento. Suele ser la causa de fondo: fibra, líquidos y actividad regular. Si persiste, coméntalo, porque hay opciones seguras y no conviene recurrir a laxantes por cuenta propia.
Alimentos que suelen producir más gas
Legumbres, coles y crucíferas, cebolla, bebidas carbonatadas, edulcorantes tipo polioles y los fritos, que retrasan el vaciado gástrico.
Una precisión importante: esto no es una lista de prohibiciones. Las legumbres y las verduras crucíferas son alimentos valiosos durante el embarazo, y eliminarlos para evitar gases es un mal negocio nutricional. Se trata de identificar cuáles te afectan a ti, ajustar cantidades y cocinarlos de forma que sienten mejor, no de retirarlos.
Hinchazón de piernas, tobillos, pies y manos
El NHS explica que es normal tener algo de hinchazón en el embarazo, especialmente en piernas, tobillos, pies y dedos, y que está causada por el hecho de que el cuerpo retiene más agua de lo habitual. Añade que la presión del útero en crecimiento también puede afectar al flujo sanguíneo en las piernas, lo que favorece la acumulación de líquido.
El dato que más tranquiliza: el NHS señala que la hinchazón que aparece de forma gradual no suele ser perjudicial ni para ti ni para tu bebé. Suele empeorar a medida que avanza el embarazo y al final del día.
Qué alivia
Entre las medidas que recoge el NHS están evitar estar de pie durante periodos prolongados, usar calzado y calcetines cómodos evitando las tiras apretadas, elevar los pies con frecuencia, y caminar y hacer ejercicios de pies: flexionar y estirar el pie unas 30 veces y girarlo en círculos 8 veces en cada dirección.
Dormir sobre el lado izquierdo, mantenerte hidratada y mover las piernas cuando lleves rato sentada completan el repertorio.
Lo que no debes hacer es tomar diuréticos, ni farmacológicos ni en forma de infusiones o alimentos que se venden como tales. La retención de líquidos del embarazo es fisiológica y forzar su eliminación no es la solución.
Cuándo llamar sin esperar
Este es el apartado que faltaba por completo en la versión anterior de este artículo.
Hinchazón repentina: posible preeclampsia
El NHS advierte de que un aumento repentino de la hinchazón puede ser signo de preeclampsia, y recomienda contactar de inmediato con la matrona, el médico o la unidad de maternidad si aparece hinchazón brusca de cara, manos o pies acompañada de dolor de cabeza intenso, problemas de visión, dolor bajo las costillas o náuseas intensas.
La palabra que marca la diferencia es repentina. Unos tobillos que se van hinchando poco a poco al final de la tarde en el tercer trimestre son otra cosa que despertarse con la cara y las manos hinchadas de un día para otro.
Hinchazón de una sola pierna
Si la hinchazón afecta claramente a una pierna y no a la otra, sobre todo si se acompaña de dolor en la pantorrilla, calor, enrojecimiento o sensibilidad al tacto, requiere valoración médica urgente. El embarazo aumenta el riesgo de trombosis venosa, y esa asimetría es precisamente la señal que hay que reconocer. No es algo que deba esperar a la siguiente revisión.
En la hinchazón abdominal
Consulta si hay dolor abdominal intenso o persistente, sangre en las heces, vómitos repetidos, fiebre o ausencia de deposiciones durante varios días.
Sobre las infusiones digestivas
Las listas de remedios para la hinchazón suelen recomendar preparar infusiones con anís, hinojo, albahaca, canela, cardamomo o semillas de cilantro. Conviene matizarlo.
Usadas como especias en la cocina, en las cantidades habituales de un plato, no plantean problema. La cuestión es distinta cuando se propone tomarlas como infusión concentrada varias veces al día en calidad de tratamiento: en ese uso medicinal, varias de estas plantas —el anís y el hinojo entre ellas— no cuentan con un perfil de seguridad establecido para el embarazo, y algunas están directamente desaconsejadas.
Si te apetece una infusión, elige una que ya tomaras habitualmente y consulta con tu matrona qué opciones son adecuadas en tu caso, en lugar de improvisar mezclas siguiendo una lista de internet.
Si llevas semanas con molestias digestivas o con hinchazón y no sabes si lo que notas entra dentro de lo esperable, anota cuándo aparece, qué la empeora y cómo evoluciona a lo largo del día. Con ese registro delante, tu matrona puede distinguir en dos minutos lo normal de lo que merece una prueba. En Boy or Girl tienes herramientas para organizar el seguimiento de tu embarazo semana a semana y llegar a cada cita con tus datos ordenados.
Preguntas frecuentes
1. ¿Por qué tengo tanta hinchazón abdominal en el embarazo?
Por la relajación de la musculatura digestiva provocada por la progesterona, que enlentece el tránsito y favorece la acumulación de gas, y más adelante por la presión del útero sobre los intestinos.
2. ¿El agua con limón ayuda a desinflamar?
Es agradable y contribuye a la hidratación, pero no funciona como diurético ni elimina toxinas. No hay que atribuirle efectos que no tiene, y en el embarazo tampoco interesa buscar un efecto diurético.
3. ¿Debo reducir la sal para la retención de líquidos?
Restringir la sal de forma drástica por tu cuenta no es la recomendación estándar durante el embarazo. Moderar los ultraprocesados, que son la principal fuente de sodio, es razonable; poner tu alimentación a dieta sin sal, no. Consúltalo si te preocupa.
4. Se me hinchan los dedos y el anillo me aprieta, ¿es normal?
Es frecuente, y el NHS incluye los dedos entre las zonas donde es normal notar hinchazón. Retira los anillos antes de que aprieten demasiado. Ahora bien, si la hinchazón de las manos aparece de forma repentina, aplica lo dicho sobre la preeclampsia y llama.
5. ¿Desaparece después del parto?
La retención de líquidos suele resolverse en los días o semanas posteriores al parto. Ten en cuenta que la preeclampsia también puede aparecer después de dar a luz, así que las señales de alarma siguen vigentes en el posparto.
Nota de revisión editorial
Este artículo se ha reescrito por completo. La versión anterior trataba únicamente la hinchazón abdominal por gases pese a que el título atrae también a quien busca información sobre piernas y tobillos hinchados, y afirmaba que la hinchazón generalmente no justifica una visita al médico sin mencionar en ningún momento la preeclampsia ni la trombosis venosa. Recomendaba además evitar los medicamentos y ceñirse a remedios naturales, incluía infusiones de plantas desaconsejadas en la gestación y contenía un error de traducción que atribuía la hinchazón a los cachorros en lugar de a las pantorrillas. Todo ello se ha corregido.
Este contenido tiene carácter educativo y no sustituye la valoración de un profesional de salud. Ante hinchazón repentina o dolor, contacta con tu matrona o tu unidad de maternidad.
Fuentes
Este contenido tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu embarazo, consulta con tu matrona, tu médico o el servicio de urgencias obstétricas.

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