10 formas de reducir el riesgo de defectos congénitos en tu bebé

- Qué son los defectos congénitos
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10 medidas para reducir el riesgo
- 1. Haz una consulta preconcepcional
- 2. Toma ácido fólico cada día
- 3. Evita por completo el alcohol
- 4. Deja el tabaco, el vapeo y las drogas
- 5. Revisa tus medicamentos con tu médico
- 6. Ponte al día con las vacunas
- 7. Prevén las infecciones
- 8. Controla la fiebre y evita el sobrecalentamiento
- 9. Cuida tus enfermedades crónicas y tu peso
- 10. Acude a los controles prenatales y apóyate en tu pareja
- Conclusión
- Fuentes
Respuesta Rápida: No todos los defectos congénitos se pueden prevenir, pero sí puedes reducir el riesgo: toma 400 microgramos (mcg) de ácido fólico al día desde al menos un mes antes de concebir, evita por completo el alcohol, el tabaco y las drogas, revisa con tu médico cualquier medicamento, ponte las vacunas recomendadas, prevén infecciones, controla enfermedades como la diabetes y procura mantener un peso saludable.
Importante: si ya tomas medicación por una enfermedad crónica (epilepsia, hipertensión, depresión, diabetes, etc.), no la suspendas por tu cuenta al buscar el embarazo o al saber que estás embarazada. Habla antes con tu médico: dejarla de golpe puede ser más peligroso que ajustarla de forma segura.
Qué son los defectos congénitos
Los defectos congénitos son alteraciones en la estructura o el funcionamiento del cuerpo que se originan durante el desarrollo en el útero y están presentes al nacer. Pueden deberse a factores genéticos, ambientales o a una combinación de ambos, y en muchos casos no se conoce la causa. Muchos se forman en las primeras semanas del embarazo, a menudo antes de que la mujer sepa que está embarazada; por eso la prevención empieza antes de concebir.
10 medidas para reducir el riesgo
1. Haz una consulta preconcepcional
Si planeas un embarazo, pide cita con tu médico o ginecólogo antes de intentarlo. Revisaréis tus antecedentes personales y familiares, tus vacunas, tu medicación y cualquier enfermedad que convenga controlar. Si en tu familia o en un embarazo anterior hubo algún defecto congénito, te pueden derivar a consejo genético.
2. Toma ácido fólico cada día
Los CDC de Estados Unidos recomiendan que todas las mujeres que pueden quedarse embarazadas tomen 400 mcg de ácido fólico al día y que, si piensan concebir, empiecen al menos un mes antes. El ácido fólico ayuda a prevenir los defectos del tubo neural, que afectan al cerebro (como la anencefalia) y a la columna (como la espina bífida).
Si ya tuviste un embarazo afectado por un defecto del tubo neural, la recomendación de dosis es mucho mayor y debe indicarla tu médico: no aumentes la dosis por tu cuenta.
3. Evita por completo el alcohol
No hay una cantidad de alcohol que se considere segura en el embarazo. El alcohol puede causar aborto espontáneo, muerte fetal y trastornos del espectro alcohólico fetal, con problemas físicos, de aprendizaje y de conducta para toda la vida.
4. Deja el tabaco, el vapeo y las drogas
Los productos con nicotina (cigarrillos, cigarrillos electrónicos o vapeadores) y las drogas pueden causar problemas en el embarazo, como parto prematuro, bajo peso al nacer y algunos defectos congénitos como el labio o paladar hendido. Lo ideal es dejarlos antes de concebir; si necesitas ayuda, pídela a tu centro de salud. Evita también el humo ajeno.
5. Revisa tus medicamentos con tu médico
Algunos medicamentos pueden aumentar el riesgo de defectos congénitos, pero otros son imprescindibles para tu salud y la del bebé. Antes de empezar o dejar cualquier medicamento, incluidos los de venta libre, los suplementos y los productos de herbolario, consúltalo con tu médico o farmacéutico.
6. Ponte al día con las vacunas
Algunas vacunas conviene ponerlas antes del embarazo y otras se recomiendan durante él. Pregunta a tu médico cuáles te corresponden según tu historial: protegen frente a infecciones que pueden dañar al bebé.
7. Prevén las infecciones
Infecciones como el citomegalovirus o la toxoplasmosis pueden afectar al desarrollo del bebé. Lávate las manos con frecuencia (sobre todo tras cambiar pañales o tocar tierra), cocina bien la carne, lava frutas y verduras y evita compartir cubiertos o vasos con niños pequeños.
8. Controla la fiebre y evita el sobrecalentamiento
Si tienes fiebre durante el embarazo, consulta con tu médico cómo tratarla de forma segura. Evita los jacuzzis, las saunas y otros entornos que eleven mucho la temperatura corporal.
9. Cuida tus enfermedades crónicas y tu peso
Una diabetes bien controlada antes y durante el embarazo reduce el riesgo de complicaciones. Lo mismo ocurre con otras enfermedades crónicas. Mantener un peso saludable con una alimentación equilibrada y actividad física moderada también ayuda.
10. Acude a los controles prenatales y apóyate en tu pareja
Las ecografías y las pruebas de cribado no previenen los defectos congénitos, pero permiten detectar muchos de ellos a tiempo para planificar el parto y la atención del bebé. Tu pareja y tu entorno también cuentan: dejar juntos el tabaco o el alcohol y compartir una alimentación saludable facilita mucho los cambios.
Para llegar a la consulta preconcepcional con tus antecedentes, medicamentos y preguntas bien organizados, puedes usar una herramienta para preparar tus consultas y organizar tus datos de salud.
Conclusión
Aunque muchos defectos congénitos no se pueden evitar, unas pocas medidas sencillas reducen el riesgo de forma real: ácido fólico diario, cero alcohol y tabaco, revisar la medicación, vacunarse, prevenir infecciones y cuidar tu salud general. Empezar antes de concebir es lo que más marca la diferencia.
Fuentes
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu médico. Antes de tomar cualquier suplemento o cambiar tu medicación, consulta con un profesional sanitario.

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