Laxantes durante el embarazo

Respuesta Rápida: Hay laxantes que se consideran adecuados durante el embarazo y otros que conviene evitar, así que no todos valen. Lo habitual es empezar por hidratación, fibra y actividad física; si eso no basta, es tu médico o tu farmacéutico quien debe indicarte cuál usar. Y ojo con los remedios «naturales»: alguno de los más recomendados en internet, como el aloe vera por vía oral, no se considera seguro en el embarazo.
El estreñimiento es una de las molestias más frecuentes del embarazo y afecta a una parte importante de las mujeres gestantes. Aquí repasamos por qué aparece, qué puedes hacer antes de recurrir a un laxante y qué conviene saber si finalmente lo necesitas.
¿Qué es el estreñimiento?
Consiste en deposiciones infrecuentes y duras, a menudo acompañadas de molestia abdominal. Suele hablarse de estreñimiento cuando hay menos de tres deposiciones por semana junto con esa molestia. Puede deberse a deshidratación, poca fibra en la dieta, ciertos medicamentos o cambios en los hábitos.
¿Por qué aparece durante el embarazo?
Intervienen varios factores a la vez. El aumento de progesterona relaja la musculatura intestinal y reduce su capacidad de contracción, lo que enlentece el tránsito. A eso se suma que las necesidades de fibra son mayores durante la gestación. Y los suplementos de hierro, muy habituales en el embarazo, tienen el estreñimiento entre sus efectos secundarios más conocidos [1].
Si crees que el hierro es la causa en tu caso, coméntalo en la consulta: no dejes de tomarlo por tu cuenta, porque hay formulaciones y pautas alternativas que tu médico puede valorar.
Qué hacer antes de recurrir a un laxante
- Bebe más agua. Las recomendaciones habituales durante el embarazo rondan los 8 a 12 vasos diarios. También ayudan los alimentos con mucha agua, como melón, fresas, naranjas, apio o lechuga [2].
- Sube la fibra de forma gradual. Se suelen recomendar alrededor de 25 gramos al día [3]. Cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas son buenas fuentes. Súbela poco a poco: un aumento brusco puede empeorar la hinchazón.
- Reduce los cereales refinados como el pan blanco, la pasta refinada o el arroz blanco.
- Muévete con regularidad. Caminar, nadar, pilates o yoga adaptado al embarazo ayudan al tránsito intestinal.
- Consulta antes de tomar probióticos u otros suplementos [4].
Remedios caseros: cuáles sí y cuál no
Algunos ajustes sencillos pueden ayudar, pero conviene distinguirlos de los que circulan por internet sin respaldo.
- Semillas de chía: aportan fibra. Déjalas en remojo al menos una o dos horas antes de tomarlas, y bebe suficiente agua con ellas.
- Semillas de lino molidas: también aportan fibra y pueden añadirse al yogur o al cereal. Coméntalo con tu médico antes de incorporarlas de forma habitual.
- Agua tibia con limón por la mañana: es inocuo y a algunas mujeres les resulta útil como rutina.
- Infusiones: no todas las hierbas son adecuadas durante el embarazo, y varias tienen efecto laxante propio. Pregunta antes de convertir cualquier infusión en un hábito diario.
Aloe vera por vía oral: evítalo
Es uno de los remedios que más se recomiendan en internet para el estreñimiento, y es el que debes descartar. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NCCIH) indica que el aloe tomado por vía oral —en gel, látex o extracto de hoja entera— puede no ser seguro durante el embarazo y la lactancia, y recomienda consultarlo con un profesional sanitario antes de usarlo.
El mismo organismo recuerda que en 2002 la FDA obligó a retirar el látex de aloe de los laxantes de venta libre por falta de datos de seguridad, y que su uso oral puede provocar dolor abdominal, retortijones y diarrea [5].
¿Es seguro usar laxantes durante el embarazo?
Cuando las medidas anteriores no son suficientes, existen laxantes que se emplean durante el embarazo. Pero no todos los laxantes son equivalentes: se diferencian por su mecanismo, y esa diferencia es justamente la que determina si son adecuados o no en la gestación.
Los que actúan aumentando el contenido de agua o el volumen de las heces suelen ser los primeros que se consideran. Los que estimulan directamente la contracción intestinal se emplean con más cautela. Y algunos tipos —como los salinos o los basados en aceites minerales— se desaconsejan porque pueden interferir en la absorción de vitaminas y minerales, algo especialmente relevante durante el embarazo.
Cuál te corresponde a ti lo decide tu médico o tu farmacéutico, según cuánto tiempo lleves con el problema, qué has probado ya y en qué semana estás. No es una elección que debas hacer en el pasillo de la farmacia.
Posibles efectos secundarios
Los laxantes pueden provocar dolor abdominal, hinchazón, deshidratación o alteraciones en el equilibrio de sales del organismo, sobre todo si se usan en exceso o de forma prolongada. Por eso no conviene tomarlos de forma continuada sin supervisión.
Consulta con tu médico si el estreñimiento no mejora, si aparece sangrado, o si el dolor abdominal es intenso.
Cómo llevar el seguimiento
Si el estreñimiento te está afectando de forma persistente, ir anotando qué has probado, durante cuánto tiempo y qué efecto ha tenido convierte una consulta de cinco minutos en algo mucho más productivo: tu médico puede ver el patrón en vez de reconstruirlo de memoria. Si prefieres llevar ese registro en digital junto con el resto del seguimiento del embarazo, en Boy or Girl tienes herramientas para organizarlo semana a semana.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué laxante puedo tomar estando embarazada?
No hay una respuesta única: depende del tipo de laxante, de tu situación y de la semana de gestación. Lo correcto es preguntarlo en la farmacia o en la consulta, indicando que estás embarazada y de cuántas semanas.
2. ¿Cómo alivio el estreñimiento sin medicación?
Hidratación abundante, aumento gradual de la fibra y actividad física regular son las tres medidas de base, y en muchos casos bastan.
3. ¿Es malo hacer fuerza para defecar durante el embarazo?
Conviene evitarlo. El esfuerzo repetido favorece la aparición de hemorroides y fisuras anales, que son molestias frecuentes durante la gestación y bastante incómodas.
4. ¿El estreñimiento afecta al bebé?
No afecta a sus movimientos ni a su desarrollo. Es una molestia para ti, no un riesgo para él.
Referencias
- National Institutes of Health. Iron — Health Professional Fact Sheet — ods.od.nih.gov/factsheets/Iron-HealthProfessional
- American College of Obstetricians and Gynecologists. How much water should I drink during pregnancy? — acog.org
- UCSF Health. Increasing Fiber Intake — ucsfhealth.org/education/increasing-fiber-intake
- Hemarajata P, Versalovic J. Effects of probiotics on gut microbiota. Therap Adv Gastroenterol. 2013;6(1):39-51. PMCID: PMC3539293
- NCCIH, National Institutes of Health. Aloe Vera: Usefulness and Safety — nccih.nih.gov/health/aloe-vera
- Brigstocke S, Yu V, Nee J. Review of laxative safety profiles in pregnant women. J Clin Gastroenterol. 2022;56(3):197-203
- NHS. Lactulose: how and when to take it — nhs.uk
Este artículo tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Consulta con tu médico o tu farmacéutico antes de tomar cualquier laxante o suplemento durante el embarazo.

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